Google+ Apotecarium: Los colores en las habitaciones y cómo afectan a tu humor

lunes, 10 de febrero de 2014

Los colores en las habitaciones y cómo afectan a tu humor










El rojo eleva el nivel de energía de una habitación. Es una buena opción cuando se quiere suscitar entusiasmo, especialmente por la noche. En la sala de estar o el comedor, rojo reúne a la gente y estimula la conversación. En
una entrada, se crea una primera impresión fuerte. El color rojo se ha demostrado que elevar la presión sanguínea, la respiración velocidad y ritmo cardíaco. Por lo general se considera demasiado estimulante para los dormitorios, pero iluminado con una suave luz indirecta esta tonalidad queda muy elegante. Los rojos más intensos aumentan la adrenalina como ninguna otra tonalidad.


El amarillo capta la alegría del sol y transmite felicidad. Es perfecto para cocinas, comedores, y baños, donde los colores alegres son energizantes y edificantes. En pasillos, entradas y espacios reducidos, el amarillo se puede sentir como expansivo y acogedor. A pesar de que el amarillo es un color alegre, no es una buena elección para usar en los esquemas de color principales cuando se trata de diseñar una habitación. Los estudios demuestran que las personas son más propensas a perder los estribos en un interior amarillo. Los bebés también parecen llorar más en una habitación amarilla. En grandes cantidades, el color tiende a crear sentimientos de frustración y enojo en la gente. En cromoterapia, el amarillo se cree que estimula los nervios y purifica el cuerpo.

El azul se dice que reduce la presión arterial, provoca una respiración más lenta y ritmo cardíaco, por lo que se considera calmante, relajante y que aporta serenidad. En cambio, el azul oscuro tiene el efecto contrario, ya que puede evocar sentimientos de tristeza, así que procura evitar la utilización de la gama más oscura del azul en tu esquema de color principal. Quédate con los tonos más claros de azul para darte a ti y a tus seres queridos un efecto de tranquilidad. Con frecuencia se
recomienda para los dormitorios y baños. Sin embargo, ten cuidado porque un azul pastel puede llegar a ser desagradablemente frío, sobre todo en una habitación que recibe poca luz natural. Si te decides por un azul claro como color principal, equilibralo con tonos cálidos en muebles y telas. Para fomentar la relajación en las áreas sociales (habitaciones familiares, salas de estar, cocinas grandes) considera azules cálidos o brillantes, como el azul celeste o el turquesa.

El verde es considerado el color más relajante para la vista. Por ser el resultado de la combinación de la cualidad refrescante del color azul y la jovialidad del amarillo, el verde es adecuado para casi cualquier habitación de la casa. En la cocina, el verde enfría las cosas, en una sala de familir o sala de estar, anima a relajarse, pero tiene suficiente calor como para favorecer la comodidad y la unión. El verde también tiene un efecto calmante cuando se utiliza como color principal para la decoración para aliviar el estrés, ayudando a la gente a relajarse. También se cree que ayuda con la fertilidad, por lo que es una buena opción para el dormitorio.

El púrpura en sus tonalidades más oscuras (berenjena, por ejemplo) es rico, dramático y sofisticado. Se asocia con el lujo y la creatividad, y como color secundario proporciona sensación de profundidad. Versiones más ligeras de púrpura, como el lavanda y el lila, llevan la misma calidad de descanso a los dormitorios como el azul, pero sin el riesgo de sentir frialdad.

El naranja evoca emoción, entusiasmo y es un color lleno de energía. Aunque no es una buena idea para salas de estar o dormitorios, este color es ideal para una habitación de ejercicios deportivos, pues sacará fuera todas las emociones que necesitas liberar durante su rutina de entrenamiento. En las culturas antiguas se creía que naranja curaba los pulmones y aumentaba los niveles de energía.

Los tonos neutros (negro, gris, blanco y marrón) son básicos para que los decoradores jueguen con ellos. Su principal virtud en su flexibilidad: Añade color para animar un ambiente y quita color para calmar los ánimos.

El negro es el más utilizado en pequeñas dosis para acentuar. De hecho, algunos expertos sostienen que cada habitación debe tener un toque de negro para aterrizar el esquema de color y darle profundidad. Para hacer el trabajo más fácil, puedes usar la herramienta de diseño de interiores de color más importante: la rueda de color.

El carmesí puede hacer que algunas personas se sientan irritables invocando sentimientos de ira y hostilidad. Es un color que se debe evitar como color principal de la habitación. Sentarse por largos periodos de tiempo en un cuarto pintado de este color es probable que afecte la paz y armonía que se pretende crear en su hogar.

Efectos de color en paredes y techo 

El techo representa una sexta parte del espacio en una habitación, pero con demasiada frecuencia se hace nada más que una capa de pintura blanca. De hecho, durante décadas, el blanco ha sido considerado no sólo el color más seguro, sino también la mejor opción para los techos. Como regla general, los techos que son más brillantes que las paredes se aprecian como más altos, mientras que los que son más oscuros se sienten más bajos. El sentirlo más bajo no tiene por qué significar claustrofóbico: los techos bajos visualmente pueden evocar una intimidad acogedora.

Como regla general, las paredes oscuras hacen que una habitación parezca más pequeña, y las paredes con luz hacen que una habitación parezca más grande.

Conclusión Estas indicaciones generales son un buen punto de partida en tu búsqueda de un color de pintura. Pero recuerda que la elección del color es un asunto muy personal. Tú eres quien tiene que vivir con tu nuevo color de pintura, así que elige un color que se adapte a ti, tu familia y tu estilo de vida.

0 comentarios:

Gracias por comentar