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jueves, 21 de noviembre de 2013

Protector solar natural

Sabemos que proteger la piel, el órgano más grande del cuerpo, es fundamental, pero muchos de los protectores solares comerciales están llenos de productos químicos que, aunque por una parte nos es cierto que nos protegen del sol, por otra parte nos podrían causar algunos perjuicios.

Existen formas de preparar nuestro propio protector solar natural en casa que no solo nos permite ahorrar dinero, sino que nos proporciona la tranquilidad de saber exactamente los ingredientes que estamos utilizando en su elaboración gracias a determinadas especies vegetales que tienen la capacidad de protegernos naturalmente del sol.

Hasta hace relativamente poco tiempo la mayoría de los trabajos se debían realizar al aire libre. Sin embargo, a pesar de no existir protectores solares el número de personas que padecían cáncer de piel era mucho más reducido gracias a que usaban muchas prendas de vestir como protección, permanecían a la sombra siempre que podían, evitaban la exposición directa al sol en las horas centrales del día y tenían una dieta mucho más saludable y con alimentos tales como fresas, arándanos, frambuesas, cerezas, frutas de todo tipo, nueces y legumbres (alimentos con elevados niveles de antioxidantes) que les proporcionaban las vitaminas, minerales y antioxidantes necesarios para proteger su piel de forma natural. En cambio, resulta curioso comprobar que en la actualidad, aunque nos protegemos más la piel del sol también hay más cánceres cutáneos.

Posiblemente los agujeros de ozono tengan mucho que ver, pero también existen varios estudios que muestran la relación entre los protectores solares y el cáncer. De hecho, la FDA ha reconocido que los protectores solares no solo servirían para prevenir el cáncer de piel, sino que al menos la mitad de las marcas comerciales podrían acelerarlo.

El factor de protección solar o índice de protección solar indica el tiempo en el que un fotoprotector aumenta la capacidad de defensa natural de la piel antes de llegar a quemarse. Por ejemplo, con un protector de índice 15, una persona de piel clara que normalmente empezaría a quemarse tras 10 minutos de exposición solar, tardaría 15 veces más ese lapso (150 minutos o 2.5 horas).

Sustancias naturalmente fotoprotectoras

Existen sustancias naturales que ayudan a protegernos de una exposición solar excesiva. Algunas de ellas son aceites, como el aceite de semillas de frambuesa, la manteca de karité, el aceite de semillas de zanahoria, el aceite de gérmen de trigo, el aceite de sésamo, el aceite de coco, el aceite de cáñamo, el aceite de aguacate, el aceite de soja y el aceite de cacahuete. No obstante, ninguno de estos aceites son suficientes por sí mismos para protegernos de una exposición al sol de varias horas, sino que deberemos añadir óxido de zinc u óxido de titanio, que son minerales reflectantes naturales del sol, a nuestra fórmula.

Vamos a preparar esta fórmula de crema protectora solar natural propuesta por ecocosas.com que podremos personalizar en base a nuestro presupuesto y a la disponibilidad de sus ingredientes.

Ingredientes

- 2 cucharadas de mezcla de aceites (podemos emplear cualquier combinación de los aceites antes mencionados)
- 30 gramos de cera de abejas (impermeabilizante y espesante)
- 30 gramos de manteca vegetal, pueden mezclarse distintos tipos (es decir, manteca de karité, manteca de mango o manteca de cacao).
- 1 cucharadita de aceite de vitamina E (aceite de gérmen de trigo)
- 10 gramos de polvo de óxido de zinc o de titanio
- 30 gotas de aceite esencial o mezcla de aceites esenciales fotoprotectores: lavanda, mirra, aceite de semilla de zanahoria y aceite de menta (opcional)

En un cazo echamos los aceites junto con la cera de abejas y las mantecas vegetales y lo ponemos a fuego suave.
Retiramos del fuego y dejamos enfriar ligeramente antes de añadir el aceite de vitamina E y el polvo de óxido de zinc o de titanio.Vamos a procurar protegernos con una máscarilla que nos cubra las vías respiratorias cuando trabajemos con óxido de zinc, pues aunque su utilización sobre la piel es segura, su inhalación podría resultar perjudicial.
Removemos con una cuchara hasta que el óxido de zinc se disuelva y quede bien mezclado.
Vertemos la mezcla en un recipiente con dispensador. Podemos reutilizar un antiguo envase de otro producto, como un jabón líquido para manos.
Esta fórmula nos dará como resultado un producto similar a una barra de crema. Dejaremos que se enfríe y se endurezca y ya tendremos nuestro protector solar listo para utilizar.
Durante las épocas de sol fuerte y exposición al agua, asegúrese de ponerse producto cada cierto tiempo para una mayor cobertura.

Esta fórmula contiene 10 gramos - un 12% - de óxido de zinc o de titanio, que aporta un índice de protección solar o FPS entre 10 y 12. Podemos reducir o aumentar la cantidad de óxido de zinc con un sencillo cálculo en base a nuestras necesidades o las de la persona que lo vaya a utilizar.

Existen marcas de cosmética natural que fabrican protectores con oxido de zinc o dióxido de titanio, pero debemos comprobar que no contengan vitamina A ni oxybenzone.

No evitemos el sol por completo porque nuestro miedo a el sol ha precipitado la deficiencia de vitamina D, que podría ayudar a evitar algunos tipos de cáncer, autismo, asma, enfermedades del corazón y enfermedades mentales.

Si tienes dudas, consultar siempre con un profesional médico y/o farmacéutico.

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