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domingo, 7 de enero de 2018

Mascarilla peeling químico de leche, azúcar y limón


En la web Que.es nos ofrecen esta mascarilla peeling químico de ácido glicólico que podemos preparar en casa.

 Casi nunca nos paramos a leer los compuestos que forman las cremas y exfoliantes. Si lo hiciéramos nos daríamos cuenta de la cantidad de ingredientes naturales que nos servirían para vigilar nuestro bienestar. Un claro ejemplo es lo que pasa con la leche y sus propiedades, conocemos muy pocas. Solo sabemos que el calcio que contiene es imprescindible para nuestros huesos pero se nos escapan sus propiedades para el cutis. 

Con este truco que combina el poder de la leche y el azúcar, y también del limón lucirás una piel tersa y brillante. El método combina el ácido láctico y el ácido glicólico, cada uno de ellos, como podréis adivinar, extraídos de cada uno de los componentes mencionados anteriormente. El ácido láctico ayuda a eliminar los signos de la edad que tanto preocupan y también propicia tener la piel suave, además de servir como exfoliante natural. Por su parte, el ácido glicólico está presente en el azúcar y es un excelente aliado para combatir el acné y las células muertas. Y por último el limón ayudará a tonificar la piel y su vitamina C, la cual aporta energía además de ser antioxidante.
Solo necesitas, una cucharada de azúcar, una cucharada de leche entera, el zumo de medio limón y tres cucharadas de agua. El procedimiento es muy fácil. Tienes que echar primero el aguay luego añadir la leche con el limón. Al mezclar estos dos ingredientes lo que se consigue es la leche agria, que es lo que produce el ácido lácticto. Y luego se añade el azúcar, que es lo que nos va a ayudar a librarnos de las células muertas de la piel. Cuando hayas mezclado bien todo y quede homogéneo, aplícalo sobre la piel limpia (previamente lavada con agua y jabón) con un papel, un algodón o las yemas de tus dedos. Tienes que masajear la zona sobre al que quieras dártelo con masajes circulares, muy suaves, sin tirar de la piel. Hay que dejar que la mascarilla esté un máximo de diez o quince minutos y luego se quita con abundante agua.
Eso es todo. Fácil, ¿verdad? Lo único con lo que hay que tener cuidado con este remedio natural es con la exposición al sol. Se supone que no se debe exponer al sol pero si es algo imprescindible, ya que ahora estamos en verano, hay que aplicarse siempre el protector solar antes de salir de casa. Esto solo se debe tener en cuenta durante el día, una vez que pasen 24 horas después del tratamiento, se podrá tomar el sol sin problemas.

 

martes, 8 de abril de 2014

Aceites base: Usos, propiedades y vida útil

Aceite de Aguacate: El aceite se obtiene de la pulpa de la fruta del aguacate. Es un aceite terapéutico rico en vitaminas A, B1, B2, Vitamina D, E, proteínas, lecitina y ácidos grasos. Aumenta la regeneración de los tejidos y mejora las propiedades elásticas de la piel. Es nutritivo, regenerante e hidratante. Ideal para pieles secas. Es muy recomendable para tratamientos corporales tales como anticelulíticos, reafirmantes, etc., ya que este aceite favorece la penetración de cualquier principio activo (en este caso los aceites esenciales, es el aceite de aguacate muy usado en geles cosméticos reafirmantes y para preparados de este tipo gracias a esta propiedad, y además es un aceite de rápida absorción. También como aceites base tenemos el aceite de almendras dulce, y el germen de trigo, pudiéndose mezclar.

Aceite de Almendras: Aceite suavizante e hidratante, proporciona elasticidad a la piel. Es idóneo como aceite base, mejora la apariencia y el estado general de la piel, especialmente en casos de sequedad, deshidratación o descamación. Sirve para todos tipos de pieles y en particular, pieles sensibles, frágiles y secas, ya que las nutre y cura. Está recomendado especialmente para los recién nacidos, los niños y los ancianos. El aceite de almendras dulces suaviza y repara la piel seca. Las almendras son una fuente de hidratación y perfectas para aportar nutrientes y ácido Linoleico. El aceite de almendras proporciona elasticidad a la piel, dejándola hidratada, nutrida y suave. Es muy utilizado en el tratamiento de masajes por sus propiedades emolientes y antiinflamatorias, y por su capacidad para suavizar la piel sin obstruir los poros. Lubrica y protege la piel desgastada o escamosa, y es muy adecuado para problemas de irritación y alergia ya que produce efectos calmantes. Previene y repara estrías y arrugas, y es óptimo para aplicar en pieles muy sensibles como la de los bebés. Restaura el cabello seco y quebradizo. Para uso corporal, se extiende mediante un masaje circular por todo el cuerpo. Se puede utilizar directamente sobre la piel seca, la piel húmeda tras la ducha o para un baño hidratante. A la vez, resulta un efectivo desmaquillante natural.

Aceite de Argán: El aceite es extraído de los frutos de un árbol de argán (Arganda Spinosa), que hoy en día solo existe en una determinada región entre Essaouira y Agadir, en el norte de África. El aceite de argán es el aceite más caro del mundo. Está compuesto hasta en un 80% de ácidos grasos esenciales (ácido linoleico 50 %, acido alfalinolénico 15 %, acido oleico 12 %, acido araquidónico 1 %, acido gammalinolénico 3 %) y contiene grandes cantidades de tocoferol (vitamina E), casi tres veces más que el aceite de oliva, y fitosteroles . Es muy apreciado por su efecto antiedad debido a la gran cantidad de antioxidantes y a sus poderes curativos. Además, tiene efectos antiséptico y fungicida. Los dermatólogos recomiendan el aceite de argán porque alivia las quemaduras del sol y para combatir enfermedades dermatológicas como la neurodermitis y la psoriasis. En la cosmetología moderna se aplica el aceite de argán en la piel por su efecto regenerativo

Aceite de Avellanas: Tiene propiedades astringentes, cicatrizantes y antiinflamatorias de los conductos sebáceos. De composición más bien grasa, es muy adecuado para las pieles envejecidas, escamosas y secas. Muy adecuado para mujeres embarazadas. Podemos utilizar este aceite para hidratar, suavizar y acondicionar la piel seca y también para todo tipo de piel. Es muy nutritivo, regenerante y más ligero que el aceite de almendras. Tiene propiedades reafirmantes, y es una buena opción para pieles secas y mixtas.

Aceite de Borago o Borraja: Obtenido de las semillas de Borago officinalis L., primera presión en frío. Muy rico en ácidos grasos insaturados, especialmente ácido gamma-linolénico (precursor de las prostaglandinas). Externamente se usa en dermatitis, ictiosis, psoriasis, sequedad y en tratamientos cosméticos para el antienvejecimiento.Inhibe el crecimiento bacteriano, promueve la producción de anticuerpos y ayuda a la construcción de las membranas celulares, en cuyo deterioro se cree que está el origen de eccemas, caída del cabello y piel seca. El aceite de borago reduce la inflamación y los picores, hidrata la piel y alivia las descamaciones.

Aceite de Cade: Líquido obtenido por destilación de la madera del Juniperus Oxicedrus L. (familia de las cupresáceas). Líquido espeso y homogéneo, de color negruzco y aroma empireumático. Contiene guayacol, etilguayacol, creosol y cadineno. Empleado en algunas enfermedades cutáneas (eczema, psoriasis, dermatitis seborreica,...) en forma de jabón o linimento, aunque actualmente su uso ha sido casi totalmente sustituido por la Brea de Hulla (Coal Tar). Puede causar reacciones de hipersensibilidad (irritación y erupciones de acné en la piel)

Aceite de Caléndula: Propiedades descongestivas, antiinflamatorias, cicatrizantes y tonificantes. Recomendado en las inflamaciones de la piel. El aceite de caléndula también es uno de los mejores y más populares remedios caseros para aliviar las quemaduras. Es fácil de elaborar, se trata de macerar un buen puñado de flores de caléndula por cada litro de aceite de oliva y ponerlo dentro de un recipiente hermético de cristal durante 40 días en un lugar cálido pero no soleado. Se aplica después del sol como si se tratara de un bálsamo

Aceite de Cáñamo: El aceite de cáñamo, el que se utiliza en cosmética, se obtiene por primera prensión en frío de los cogollos de la planta Cannabis Sativa. Cada vez más empresas de cosmética natural lo incluyen en sus formulaciones, pues sus propiedades son realmente efectivas para la belleza y la salud de la piel. Es el aceite más rico en ácidos grasos esenciales, del 51% al 62% de ácido Linoleico, del 19% al 25% de ácido Linoleico, del 19% al 25% de ácido linolénico, con porcentajes superiores al aceite de onagra o al sésamo y con un alto contenido en vitamina E incluso superior al de germen de trigo. Contiene también antioxidantes, sales minerales y vitaminas indispensables para mantener la piel sana. El cáñamo tiene propiedades hidratantes por lo que es ideal para la elaboración de emulsiones hidratantes corporales y mascarillas para el cabello. Por sus propiedades regeneradoras de la piel, combinado con aloe vera es ideal para después del afeitado, y como champú reconstituyente del cabello combinado con el karité. El aceite de cáñamo no contiene THC, la sustancia psicoactiva se encuentra en la resina de la marihuana por lo que no tiene efecto secundario. El aceite de cáñamo es un buen portador: un hidratante como ninguno, usado hace mucho tiempo. El aceite de cáñamo es el más rico en ácidos grasos esenciales, del 51% al 62% de ácido linoleico, del 19% al 25% de ácido linolénico, con porcentajes superiores al aceite de onagra o al sésamo y con un alto contenido en vitamina E, (y vitamina A) incluso superior al del germen de trigo. Contiene también antioxidantes, sales minerales y vitaminas indispensables para mantener la piel sana. El cáñamo tiene propiedades hidratantes, por lo que es ideal para la elaboración de emulsiones hidratantes corporales y mascarillas para el cabello El aceite de cáñamo es de los menos grasosos que hay, y se absorbe con facilidad y rapidez. También recomendado para pieles secas dañadas (psoriasis, eccemas...)

Aceite de Coco: Aceite de uso universal, se le atribuyen propiedades de filtro solar (insuficientes para pieles blancas). Se emplea como protector de cabellos oscuros. Solidifica a temperaturas relativamente altas. El aceite de coco contribuye principalmente a la formación de espuma en jabones. El porcentaje recomendado está entre 20 -30%. Si se excede el porcentaje máximo recomendado puede ser irritante a la piel. El aceite de coco es un aceite vegetal conocido también como mantequilla de coco, una sustancia grasa que contiene cerca del 90% de ácidos saturados extraídos mediante prensado de la pulpa o la carne de los cocos (Cocos nucifera), se emplea mucho en la industria de la cosmética (para elaboración de jabones y cremas). Se emplea fundamentalmente como hidratante(en forma de jabones) y actúa sobre la piel como una capa protectora ayudando a retener la humedad. Actúa como un aceite suave y sedoso muy recomendado para piel irritada e inflamada y también se recomienda para aquellas personas que tienen una piel sensitiva

Aceite de Girasol: Se emplea como aceite base universal y es específico para tratamientos relacionados con el sol o las quemaduras.

Aceite de Germen de Trigo: Contiene una buena proporción de vitamina E, por lo que se usa como aceite antienvejecimiento y antiarrugas. Especialmente indicado en tratamientos de contorno de ojos. Suele emplearse como parte de mezclas con otros aceites vegetales. El aceite de germen de trigo es una excelente fuente de ácidos grasos esenciales y de vitamina E natural. Debido a las propiedades antioxidantes de la vitamina E, protege la grasa de la piel de la acción de los radicales libres. Este aceite facial actúa como antiarrugas; es y tonificante gracias al poder revitalizante hidratante del aceite de germen de trigo y regenerador. Suaviza la piel hidratándola y dándole mayor elasticidad, con lo cual también previene la formación de estrías. Es muy recomendable en pieles grasas, con puntos negros y cutis con las llamadas manchas de la edad. Del mismo modo, por sus propiedades hidratantes, nutre y da vigor al cabello, a la vez que combate la caspa. Aplicar en forma de masaje circular antes de acostarse.

Aceite de Hipérico: Hipócrates recomendaba el hipérico como remedio antiinflamatorio y refrescante. Sebastián Kneipp recomendaba su aceite para aliviar contusiones, dolores artrósicos, neurálgicos y procesos dolorosos. Se obtiene macerando flores frescas en aceite de oliva. Si presionamos con fuerza la planta, ésta segrega un jugo de color rojizo que tiñe la piel de color azul violáceo debido a su aceite esencial. Se usa el aceite de hipérico como cicatrizante en casos de heridas abiertas, golpes, distensiones ligamentosas y equimosis. Indicado para pieles sensibles, irritadas y normales, muy recomendado para personas con tendencias a depresiones, debilidad general y nerviosismo. Aplicar después de la ducha o el baño, dando un suave masaje sobre la piel húmeda. Debido a sus propiedades equilibrantes y calmantes, es aconsejable aplicarlo en todo el cuerpo justo antes de un baño caliente. Es un aceite curativo. Trata quemaduras solares, fortalece los nervios y equilibra la debilidad psíquica

Aceite de hueso de albaricoque: El aceite de hueso de albaricoque es un aceite ligero y de rápida absorción. Le ayudará a proteger y a suavizar la piel del cuerpo y las el aceite de albaricoque manos. Recomendado para todo tipo de piel, se conoce por su efecto anti-edad. El aceite de albaricoque es emoliente y nutriente, perfectamente adaptado a los masajes para revitalizar las pieles átonas y fatigadas. Para piel sensible y envejecida prematuramente Alto en contenido de ácidos oleico y Linoleico. Especialmente bueno para piel madura, sensible, y piel inflamada o reseca. Para el cuidado de la piel, cutis, cuerpo y manos: Usar después del baño o ducha, en el agua del baño, después del depilado o rasurado, como base de maquillaje, después de la mascarilla, por la noche antes de acostarse con la piel limpia. Para el cuidado del cabello: Con la ayuda de un algodón, aplicar generosamente el aceite en las raíces y por todo el cuero cabelludo, dando ligeros toque para que penetre mejor. Dar un suave masaje con los dedos. Envolver la cabeza con un plástico o toalla, dejar actuar 2 -3 horas. Posteriormente lavar con el champú habitual. Para mayor efectividad, calentar el aceite levemente con las manos

Aceite de Jojoba: Es un aceite que no enrancia, muy adecuado para tratamientos cosméticos de alto nivel o para la elaboración de perfumes naturales sin alcohol. Excelente para pieles secas o envejecidas y para prevenir las puntas abiertas en los cabellos Aceite inodoro y muy viscoso y espeso. Es considerado como el mejor aceite para cualquier tipo de epidermis. Regenera y regula la humedad de las pieles secas y depura las pieles grasas. Estimula la circulación cutánea y da luminosidad y elasticidad a la epidermis. Es particularmente indicado para la prevención de las arrugas y en los casos de eczemas y soriasis. Rico en vitaminas E y F y minerales, es adecuado para todo el cuerpo, manos y cara, es especial para pieles sensibles con una tendencia alérgica a los perfumes. Excelente para problemas del cuero cabelludo. Es muy efectivo contra la seborrea infantil. Por sus características, regula la oxidación de los radicales libres y previene y trata las arrugas. Revitaliza y devuelve al tejido su resistencia. Es un buen protector de las radiaciones solares. Utilizado en la piel, este aceite tiene propiedades emolientes, anti-inflamatorias y anti-ultravioletas, regularizando la producción epidérmica y creando una película no grasa que preserva la hidratación natural de la piel contra las agresiones del frío y de la sequía. Contiene anti-inflamatorios, lo que lo hace bueno para la artritis y reumatismo. El aceite de jojoba no es propiamente un aceite, aunque se le llama aceite porque tiene consistencia líquida, ya que carece de ácidos grasos, pero en cambio es rico en ceramidas vegetales, un 96%, similares a las nuestras (se le llama aceite porque tiene esa consistencia líquida). No deja brillos, ni rojeces ni descamaciones, la piel lo absorbe muy bien, la sensación de grasa inicial desaparece en seguida, si la piel es grasa: regula el sebo, si es seca: la hidrata, es un buen humectante, es perfecta tanto para pieles mixtas, secas o grasas, aporta la hidratación necesaria para cada tipo de piel. Ni engrasa ni reseca. Indicado por sus cualidades humectantes contra puntos negros, espinillas barros, sarpullidos. Por sus características, regula la oxidación de los radicales libres, previene y trata las arrugas. Tiene efectos emolientes, suavizantes y descongestionantes, muy indicado en piel seca, irritada y/o con cuperosis. Revitaliza y devuelve al tejido su resistencia. Protege eficazmente de las radiaciones solares y minimiza las alergias lumínicas. Esta acción específica se potencia en asociación con el aceite de Sésamo. Excelente como vehículo natural de los aceites esenciales. El aceite de jojoba es un excelente hidratante facial. Aplicado por la noche, tras limpiar el cutis, mantiene la piel hidratada durante toda la noche. Aumenta la elasticidad de la piel y previene la aparición y crecimiento de las estrías, por lo que es muy adecuado durante el embarazo. Para los cutis secos, el aceite de jojoba desempeña un papel importante al dejar la piel suave y humedecida. En personas con pieles grasas y problemas de espinillas, regula la secreción de sebo. El aceite de jojoba es muy eficaz en los cabellos quebradizos y castigados, ya que los nutre e hidrata. También es muy utilizado para dar brillo al pelo y reducir volumen, a la vez que facilita su peinado. El aceite de jojoba se utiliza como desmaquillante, aplicando con un algodón, eliminando restos de suciedad y nutriendo la piel. Es una ideal loción para después del afeitado o la depilación, aplicando agua y aceite a partes iguales. Pulverizado en el baño, compensa los efectos de desecación en la piel que produce el agua del grifo.

Manteca de Cacao: Es una grasa extraida del haba del cacao tostado. Tene propiedades antioxidantes, hidratantes y emolientes. Además contiene un alto contenido en vitamina E, polifenoles, antioxidantes que frenan el envejecimiento de la piel. La manteca de cacao forma una película protectora en la piel que la protege por lo que es indicada para suavizarla e hidratarla, como antiestrías, .

Manteca de Karité: El árbol del karité suele crecer salvaje en la sabana africana. Generoso y sagrado, este árbol nutre y cura al pueblo gracias al trabajo de las mujeres que explotan sus numerosas riquezas. Procedente de la medicina africana tradicional, la manteca de karité tiene propiedades cosmetológicas excepcionales para la belleza de la piel y del pelo, hoy día reconocidas: hidrata, suaviza y protege los tejidos celulares gracias a su composición muy rica en insaponificables y de vitaminas. La manteca de karité es una grasa extraída de la nuez que produce el árbol del mismo nombre, que crece de forma espontánea en la sabana de África central y occidental donde, tradicionalmente, ha constituido una de las principales grasas de la dieta de las tribus de la zona. La manteca, que se obtiene de la maceración del fruto, ha sido durante mucho tiempo el único cosmético de las mujeres africanas, que lo viene utilizando como poderoso hidratante nutritivo, para evitar la descamación de la piel, así como para cuidar y proteger los cabellos secos y estropeados. La manteca de karité destaca por su intenso y duradero poder hidratante en rostro y cuerpo. Mejora la elasticidad de la piel por sus propiedades nutritivas y alto contenido en vitamina F, componente vital de las membranas celulares. La carencia de esta vitamina se advierte por el enrojecimiento de la piel, su descamación y por la sequedad en uñas y cabello. Posee un importante efecto antiestrías y antiarrugas cuyo efecto se advierte en pocas semanas. Su uso continuado garantiza los efectos preventivos en el envejecimiento de la piel. Muy bien tolerada por aquellos con tendencias a reacciones alérgicas, y puede ser usada en puntos donde la piel es muy sensible, como son las membranas mucosas y alrededor de los ojos. Desodorizada y de larga duración. El uso del karité como protector solar, antes y después del bronceado es equivalente a una máxima protección solar, pero como no tiene filtros sintéticos solares -los que dan numeración a un cosmético solar tradicional-, no podemos ponerle un número de protección, pero funciona exactamente igual que la crema sintética más protectora que podáis adquirir con una gran ventaja; al aplicarnos la manteca de karité conseguiremos una piel bronceada que se mantendrá durante largo tiempo. Para aplicarte el karité puro lo tendrás que derretir, se vuelve líquido a temperatura corporal, por lo que solo tendrás que ponértelo en la palma de la mano antes de aplicarlo. No es comedogénico (no produce granitos) por lo que se puede usar cuando exista acné o para las pieles grasas.

Aceite de Linaza: El aceite de linaza es rico en ácidos grasos esenciales (omega 3). Su uso alimenticio está prohibido en Francia. El aceite virgen de linaza es excelente para los masajes.

Aceite de monoi de Tahití: El monoi de Tahití reproduce el manto hidro-lipídico natural de la piel. Su alta concentración en ingredientes activos hidratantes, nutritivos y suavizantes, lo hacen un ideal tratamiento para la piel seca y con escamas. Vuelve más elástica la piel y tiene una gran capacidad para retener la humedad, evitando que la piel y los labios queden secos y deshidratados. La hidratación de las capas superficiales de la piel es progresiva y duradera. Su efecto permanece entre cuatro y seis horas después de la aplicación. Aplicado como mascarilla sobre el cabello, el aceite envuelve las fibras capilares y evita que se rompan o se sequen. Tiene efecto reparador en los cabellos deshidratados, dejándolos brillantes, suaves y fáciles de peinar. En la playa, se aplica sobre el cabello como protección frente a los daños producidos por el sol, el mar y el viento. Como aceite solar tiene propiedades calmantes y refrescantes, prolonga el bronceado y deja sensación de bienestar. También es un excelente aceite para masajes por sus magníficas propiedades relajantes.

Aceite de Oliva: Como ya hemos comentado el ingrediente básico de los  jabones cosméticos es el aceite de oliva. Su proporción en la receta puede llegar hasta el 100 % (Jabón de Castilla) y desde luego va en gustos, pero los jabones con proporción alta de aceite de oliva resultan emolientes, nutritivos, ricos en vitaminas y antioxidantes. Contiene vitaminas A, D y K y además, se diferencia de otros aceites por tener una mayor proporción de vitamina E, cuya función más importante es actuar como sustancia antioxidante y combatir la formación de radicales libres, máximos responsables del envejecimiento. Sus propiedades cosméticas son numerosas. El aceite de oliva es una fuente muy rica en ácidos grasos esenciales que contribuyen a restaurar los niveles naturales de humedad de la piel. También tiene propiedades suavizantes, relajantes y tonificantes. Es una pieza clave en nuestra dieta mediterránea por sus propiedades terapéuticas y nutritivas. El "oro líquido" es un ingrediente clave dentro del mundo de la belleza y la cosmética por sus innumerables propiedades hidratantes y antioxidantes. Hoy en día, el aceite de oliva se utiliza con fines cosméticos en infinidad de mascarillas capilares, en cremas hidratantes, exfoliantes. Podemos decir, que el aceite de oliva, es toda una fuente natural de beneficios muy próxima a nuestros hábitos y a nuestra cultura. El aceite de oliva tiene innumerables propiedades cosméticas, entre las que destacamos:
- Restaura los niveles de humedad de la piel, ya que el aceite de oliva posee grandes dosis de ácidos grasos esenciales.
- Reconstruye las membranas celulares de la piel, gracias a la acción del ácido oleico.
- Se utiliza como emoliente corporal para realizar masajes.
- Tonifica la epidermis y le da firmeza
- Protección de la piel contra agentes ambientales externos

Aceite de Onagra: También conocido como aceite de prímula, es obtenido por expresión de las semillas de Oenothera biennis L. Uno de los mejores aceites para tratamientos anti-envejecimiento de la piel. Muy empleado en dietética por su alto contenido en ácidos grasos esenciales de importancia clave en procesos metabólicos del organismo vitales. La onagra, prímula o hierba del asno (Oenothera biennis) es una planta bianual originaria del norte de América y extendida en la actualidad por toda Europa. El aceite de onagra, obtenido por presión en frío de sus semillas, es muy rico en ácidos grasos esenciales poliinsaturados, especialmente Linoleico y gamma-linolénico que, por regular el metabolismo general, desempeñan un papel muy importante en el organismo y son precursores de diversos mediadores celulares e intercelulares (leucotrienos, prostaglandinas y tromboxanos) indispensables para la estabilidad de las membranas de las células del organismo, el desarrollo del sistema nervioso, el equilibrio del sistema hormonal y la regulación de los procesos de coagulación sanguínea. Parece que las personas con eccema presentan una deficiencia de ácidos grasos esenciales o un defecto en la enzima dependiente del cinc implicada en el metabolismo de los mismos, lo que produce una síntesis menor de las prostaglandinas antiinflamatorias. El tratamiento con aceite de onagra regulariza las anomalías de los AGE y alivia los síntomas del eccema. Las dosis terapéuticas son normalmente 3 o 4 gramos diarios durante un mes, reduciéndose después a 1 gramo diario. Normaliza la piel, lo que es útil en casos de dermatitis atópica, uñas quebradizas y problemas capilares. Ayuda a mantener la tersura y suavidad natural de una piel joven. Favorece la regeneración y el crecimiento celular, por lo que es usado por sus propiedades de antienvejecimiento de los tejidos epidérmicos, revitalizando las células envejecidas y dando mayor vitalidad y elasticidad a la piel. Cosmética infantil: usado para el tratamiento de la dermatitis atópica, afección relativamente frecuente en pediatría, donde la aplicación tópica de ácidos grasos esenciales normaliza la pérdida de agua transepidérmica y mejora el estado general de la piel. La importancia del aceite de onagra radica en su rica composición, con índices muy elevados de ácido Linoleico y ácido gamma-linolénico (GLA), dos ácidos grasos esenciales de la serie omega 6. Los ácidos grasos esenciales son precursores de moléculas reguladoras como las prostaglandinas y cumplen toda una serie de funciones muy importantes a nivel hormonal, inmunitario y cardiovascular entre otros

Aceite de Neem: El árbol Neem ha sido conocido como el árbol maravilla durante siglos en la India. Hoy se ha tornado importante en el contexto global porque ofrece respuestas a las mayores preocupaciones que encara la humanidad. El Neem es una respuesta para muchas enfermedades incurables. Tradicionalmente los productos derivados del Neem han sido usados en contra irritaciones de la piel, fiebre, heridas, ictericia, lepra, enfermedades de la piel en general, úlceras estomacales, varicela, etc. Las investigaciones modernas también confirman el poder curativo del Neem en un sinnúmero de enfermedades lo cual nos indica que el uso del Neem en el futuro para fines medicinales será cada vez más aprovechado. Un gran número de medicamentos, cosméticos y otros artículos de belleza y farmacéuticos basan sus formulas en los derivados del Neem debido a sus propiedades únicas. El aceite obtenido de la molienda en frío de las semillas de Neem, es una gran ayuda en los problemas de la piel, un poderoso anti- inflamatorio y de sabor amargo. Tiene un gran espectro de acción y altamente medicinal por naturaleza.

Aceite de Palma: El Aceite de palma se trata de un aceite de origen vegetal obtenida del mesocarpio de la fruta de la palma Elaeis ( E. guineensis ), este aceite es considerado como el segundo más ampliamente producido sólo superado por el aceite de soja. El fruto de la palma es ligeramente rojo y este es el color que tiene el aceite embotellado sin refinar. El aceite crudo de palma es una rica fuente de vitamina A y posee cantidades de vitamina E.

Aceite de Ricino: El aceite de ricino se obtiene a partir de la planta Ricinus communis, estos contienen aproximadamente un 40 - 50 % del aceite. El aceite a su vez contiene el 70 - 77 % triglicéridos del ácido ricinoleico. En contra de las propias semillas no es tóxico. En cuanto a las características de su fruto ovoide, hay que destacar su peculiar color rojo y la cubierta de espinas que lo envuelve a modo de cápsula y sirve de protección a las semillas, las cuales son de un rojo pardo brillante salpicado con manchas de diversas formas. Hay que poner atención con este arbusto puesto que las semillas del ricino son altamente tóxicas si se ingieren. Pero las semillas del ricino también contienen elementos muy beneficiosos, como su alto porcentaje en vitamina E. Al margen de su empleo de sus hojas dentro de la ornamentación floral y de su uso 'mágico' para eliminar el mal de ojo, el ricino ocupa un papel muy importante dentro de la industria farmacéutica y cosmética. Son numerosos los productos de embellecimiento personal existentes en el mercado que contienen el famoso aceite de ricino. Desde champús que buscan el brillo y la vitalidad del cabello hasta el imprescindible rímel, pasando por cremas para el cuidado de los pies El aceite de ricino es usado como sobreengrasante ya que tiene propiedades humectantes. Atrae humedad a la piel y la retiene. Se usa en combinación con otros aceites vegetales para producir una barra dura de Jabón

Aceite de Rosa Mosqueta: La Rosa Mosqueta (Rosa off. rubiginosa linee) es un arbusto que crece en la Patagonia tanto Argentina como Chilena, en una zona libre de contaminantes.
Extraído por expresión en frío de los escaramujos de la Rosa rubiginosa L. El aceite contiene un 0,5 % de vitamina E para estabilizarlo. Este es un aceite vegetal muy apreciado que suele diluirse y adulterarse con otros de composición parecida y mucho más baratos (sésamo por ejemplo) para bajar su precio. Por sus excelentes propiedades regeneradoras (comprobadas clínicamente), es uno de los aceites vegetales más usados en cosmética para todo tipo de tratamientos antienvejecimiento, antiarrugas y antiestrías. También elimina las manchas cutáneas en tratamientos a largo plazo. El aceite puro de Rosa Mosqueta, contiene principalmente ácidos grasos del tipo: Linoleico, linoleico, oleico, palmítico; los cuales son muy importantes para la actividad cutánea, pero el compuesto más importante es la tretinoína (ácido trans-retinoico) en cantidades pequeñas (menores que 0,1% en peso), que es el principal responsable de las acciones benéficas sobre la piel, habiendo sido esto probado con estricto rigor científico. regenerador de la piel por excelencia
- Retrasa el envejecimiento cutáneo
- Para cicatrices, también las de quemaduras, recupera y regenera el tejido cutáneo (usar dos veces al día como mínimo).
- Para estrías.
-Antiarrugas, atenúa las líneas de expresión, muchas de las arrugas que tenemos son por culpa de la deshidratación y los cosméticos que nos aplicamos, ya que contienen siliconas y parafinas que restan hidratación a la piel....
- 2 de sus principales ácidos grasos poliinsaturados, el linoleico y el linolénico, son generadores naturales de colágeno
- Perfecto para hidratar nuestras manos, y prevenir su envejecimiento
- Elimina marcas de varicela
- También para después de la depilación (mezclar con crema hidratante de aloe vera)
- Aporta flexibilidad a la piel, le da suavidad y luminosidad
- Tratamiento conjunto para eliminación de manchas cutáneas, redistribuye la pigmentación
- Al ser un humectante natural de la piel, es perfecto para prevenir la sequedad de zonas propensas como. talones, codos, rodillas...
- Previene y corrige el foto envejecimiento de la piel
- Borra manchas de varices
- También perfecto para casos de deshidratación ambiental de la piel, como después de una exposición solar, o después de un día frío o seco.
- No usar en pieles grasa o con acné, pues provoca efecto rebote.
- No usar antes de la exposición solar.

Aceite de Semillas de Uva: Las semillas de la uva contienen del 15% al 20% de un aceite parecido en su composición al aceite de sésamo y que se emplea en alimentación. Este aceite contiene de un 0.5% a un 1% de insaponificables (fitoesteroles) y triglicéridos (ácidos Palmítico, Esteárico, Oleico y Linoleico) El aceite de semilla de uva se obtiene mediante expresión en frío de la semilla de Vitis vinífera.
Propiedades cosméticas:
Los ácidos grasos esenciales están compuestos por dos ácidos grasos: el ácido linoléico y el ácido linolénico. El cuerpo humano no es capaz de sintetizar los ácidos grasos esenciales por lo que debe obtenerlos del exterior. Estos ácidos son imprescindibles para poder sintetizar los lípidos de los tejidos, desempeñan un papel importante en la regulación de los niveles de colesterol, y son precursores de prostaglandinas. La aplicación de estos ácidos dota a la de flexibilidad y de un aspecto más joven.

Aceite de Sésamo: El aceite de sésamo es un aceite vegetal derivado de las semillas de sésamo (llamadas ajonjolí), tiene un aroma distintivo y su sabor recuerda a las semillas de que procede. El aceite prensado en frío del sésamo no tiene el sabor del aceite chino del sésamo, debido a que se produce directamente de las semillas no tostadas crudas de las semillas de sésamo. Del prensado en frío de las semillas se extrae un aceite de color amarillo claro y de aroma característico con un rendimiento alto, entre el 45% y 50%. Aceite no secante que soporta altas temperaturas y es estable entre seis meses y un año. Aceite muy rico por su alto contenido de vitamina F. Con olor delicado es particularmente aconsejado para la cura de eczemas y de la soriasis. Es ideal para dar masajes ya que nutre y revitaliza la piel y el cabello. Revitaliza la piel y se aplica en los tratamientos contra la flacidez. Muy útil en forma de mascarilla para el cabello cuando hay mucha sequedad o costras en el cuero cabelludo. Últimamente se está valorando mucho su eficacia como filtro solar ante las radiaciones UVB. Si además añadimos que favorece el bronceado natural y que hidrata la piel, ya tenemos la clave de su éxito cuando llega el verano. La medicina Ayurveda lo utiliza muchísimo, ya que calienta, nutre el organismo y tranquiliza el sistema nervioso. Lo utilizan mucho como aceite de masaje y la verdad es que si además el aceite está tibiecito la experiencia es única. Para los pies fríos. Es curioso como masajear un par de minutos al día los pies con unas gotitas de este aceite nos ayuda a tenerlos calientes casi todo el día. Ideal para las grietas en manos y pies, sobre todo aquellas que relacionamos con la llegada del frío. A nivel externo también se usa mucho para dolencias reumáticas. El aceite de sésamo contiene fosfolípidos y lecitina y esto es vital para el pensamiento y la memoria ya que si el cerebro de una persona sana tiene entre un 20 a 25 % de fosfolípidos el de una persona con alguna enfermedad mental apenas suele llegar al 10 %. Algunos investigadores afirman que dichas grasas son de gran importancia para que nuestro cuerpo produzca la cantidad de hormonas de la juventud necesarias. Este aporte en lecitina y ácidos grasos poliinsaturados es muy interesante para luchar contra el colesterol. Su aporte de Magnesio es un factor añadido al fortalecimiento del sistema nervioso. Algunos autores afirman que ayuda a recuperar el ánimo en personas deprimidas o muy cansadas mentalmente. Alivia el dolor de oídos, sobre todo cuando tenemos la sensación de frío. Añadiremos un par de gotitas tibias en cada oído. Si es un caso agudo mejor consultar al médico o especialista Obtenido por la expresión de las semillas del Sesamum indicum L., y posteriormente refinado para evitar su enranciamiento. Es un aceite de uso universal de excelentes propiedades para el masaje. La relación entre su composición, propiedades y precio le hace mucho más ventajoso que el conocidísimo aceite de almendras dulces. Tiene reconocidas propiedades como filtro solar (insuficiente en pieles blancas).

Aceite de Zanahoria: El macerado de zanahoria produce un aceite muy concentrado en caroteno. El organismo va sintetizar estas moléculas y a fabricar la vitamina A necesaria para un tinte brillante y para una protección eficaz de la piel. Aceite de excelente calidad con gran capacidad de hidratación y rico en Beta caroteno y vitaminas del tipo B, C, D y E. Todo ello hace que sea un aceite ideal para pieles secas y desnutridas Mejora el estado de la piel y la vigoriza. Frena el desarrollo de las arrugas por su acción formativas de las células de la epidermis. Previene el envejecimiento cutáneo, regula las secreciones sebáceas y protege la piel. Te ayudará a broncearte. Se añade sólo en un 10% a los otros aceites, ya que puede teñir transitoriamente la piel. Tiene un fuerte contenido en beta caroteno (pro vitamina A) transformada por el organismo en vitamina A, activa en el crecimiento, la visión, las defensas inmunitarias, el envejecimiento y las arrugas. Es tonificante y protege de las agresiones ambientales. También facilita la cicatrización de los tejidos. Rico en vitamina A. Sus fibras muy abundantes están formadas por pectina (soluble) y celulosa (insoluble) Oleo macerado de la raíz de Daucus carota, de fuerte color naranja-rojizo, se emplea como potenciador del bronceado y como aceite regenerador. Suele mezclarse con otros aceites vegetales. Muy rico en vitamina E. PRECAUCIÓN: Si se pone demasiada cantidad y la piel no lo absorbe suficientemente bien y puede manchar la ropa.

Vida útil de los aceites

La vida útil de los aceites se puede extender si se añaden antioxidantes como la vitamina E. Si se almacenan a temperatura ambiente, se recomienda que sea entre 18 y 28 º C, cuanto más fresco, mejor. Se puede extender la vida útil de los aceites si se refrigeran o congelan en recipientes pequeños. Dejar menos espacio con aire dentro del recipiente, significa alargar la vida del aceite. La siguiente lista es un promedio:

ACEITE DE HUESO DE ALBARICOQUE: 6 meses a un año*.
ACEITE DE AGUACATE O PALTA: Aprox. 1 año*.
ACEITE DE BABASSU: 6 a 9 meses*
ACEITE DE CALENDULA: 6 meses a 1 año, dependiendo en que aceite se haga la infusión.
ACEITE DE CANOLA: 6 meses a 1 año*.
ACEITE DE CASTOR O RICINO: Aprox. 1 año*.
MANTECA DE CACAO: 1 año o más*.
ACEITE DE COCO: 1 año o más*.
ACEITE DE MAIZ: 6 meses a 1 año*.
ACEITE DE EMU: 1 año a temperatura ambiente, 3 años o más, congelado.
ACEITE DE SEMILLAS DE UVA: 3 meses a 1 año*.
ACEITE DE Cáñamo: 3 meses refrigerado, 9 meses, congelado.
ACEITE DE JOJOBA: Indefinido. La jojoba no es un aceite es una cera liquida.
ACEITE DE OLIVA: 2 años*.
ACEITE DE PALMA: Aprox. 1 año*.
ACEITE DE CACAHUATE: 6 meses a 1 año*.
MANTECA DE KARITE (SHEA): 1 año, más si se refrigera.
ACEITE DE SOJA: 3 meses a 1 año*.
ACEITE DE GIRASOL: 3 meses a 1 año*.
ACEITE DE ALMENDRAS DULCES: 6 meses a 1 año*.
ACEITE DE GERMEN DE TRIGO: Aprox. 6 meses*.

*SI SE MANTIENE EN UN LUGAR FRESCO

Loción para cerrar los poros abiertos

Loción para tonificar el cutis y reducir los poros:

- 3 cucharadas de hojas de menta fresca
- La cáscara de una naranja o una mandarina
- 1 taza de agua hirviendo
- 1 cucharada de agua de hammamelis o unas gotas de vinagre

En un recipiente de vidrio picar las hojas de menta y añadir la cáscara de naranja. Verter el agua hirviendo encima de las hojas y la cáscarabien limpia y dejar enfriar completamente. Colar la mezcla y dejar el líquido. Agregar el agua de hamamelis o las gotas de vinagre o y echarlo en una botellita con atomizador. Aplicarlo utilizando el atomizador.

martes, 28 de enero de 2014

Método de limpieza facial profunda con aceites para todo tipo de pieles

Este método se basa en que hay determinados aceites, como el de ricino, que son capaces de disolver otros aceites. Lo malo es que el aceite de ricino suele resecar la piel, por lo que lo vamos a mezclar con un aceite portador hidratante, como el de oliva, para equilibrar la fórmula.
En primer lugar, vamos a preparar la mezcla de aceites:
Para pieles grasas, aproximadamente un 25% de aceite de ricino y un 75% de aceite de oliva.
Para pieles normales, un 20 % de aceite de ricino y 80% de aceite de oliva.
Para pieles secas, un 10 % de aceite de ricino y 90% de aceite de oliva.
Los aceites tienen que ser de ricino y de oliva para que la limpieza sea efectiva.

Nos aplicamos una capa de la mezcla de aceites sobre la cara bien limpia y masajeamos durante 10 minutos con los dedos.
Mojamos una toalla de algodón en agua muy caliente y nos la ponemos sobre la cara hasta que se enfríe. Repetimos  2 ó 3 veces y retiramos la mezcla de aceites con suavidad usando la misma toalla.
Después de la limpieza, si notamos la piel seca, nos ponemos una gota del preparado de aceites en las manos y las pasamos sobre el rostro aún húmedo.
Esta limpieza la podemos repetir todos los días, en días alternos o dos o tres veces a la semana.

martes, 17 de diciembre de 2013

Ingredientes cosméticos, grasas y ácidos grasos comedogénicos

Los ingredientes comedogénicos son las sustancias cosméticas que taponan los poros en las pieles grasas o acnéicas. Los poros obstruidos suelen favorecer la aparición de más acné y más grasa.

Las personas que no tienen una piel propensa al acné o su piel no es grasa no tienen que preocuparse de los efectos negativos de estos productos, pero si es tu caso, lo mejor es evitarlos. Normalmente, cada ingrediente tiene, en una escala, un grado de mayor o menor poder de obstrucción de los poros. Mientras que unos bloquean los poros al 10% o al 20%, otros lo taponarían totalmente.

A continuación os dejo una lista de ingredientes usados en cosmética con el índice de obstrucción de los poros para pieles grasas, de mayor (índice 5) a menor (índice 0). Debemos tener en cuenta estos ingredientes a la hora de elaborar una crema o un jabón para pieles grasas y/o acnéicas.

Aceite de Germen de Trigo: 5
Cloruro de Sodio (Sal común): 5
Extractos de Algas: 5
Lanolina: 4
Petrolatum (Vaselina): 4
Aceite Mineral: 4
Aceite de Coco: 4
Manteca de Cacao: 4
Azufre: 3
Aceite de Ricino: 3
Aceite de Maíz: 3
Aceite de Semillas de Algodón: 3
Aceite Vegetal Hidrogenado: 3
Butil Estearato: 3
Camomila: 2
Aceite de Aguacate: 2
Aceite de Almendras: 2
Aceite de Avellana: 2
Aceite de Cacahuetes (Maní): 2
Aceite de Girasol: 2
Aceite de Granada: 2
Aceite de Hueso de Albaricoque: 2
Aceite de Oliva: 2
Aceite de Onagra (Primrose): 2
Aceite de Rosa Mosqueta: 2
Aceite de Sésamo: 2
Aceite de Tamanú: 2
Aceite de Semillas de Uva: 1
Betacaróteno: 1
Cera de Carnaúba: 1
Caléndula: 1
Escualeno: 1
Aceite de Argán: 0
Aceite de Jojoba: 0 a 2
Aceite de Cartamo: 0
Aceite de Macadamia: 0
Aceite de Neem: 0
Aloe Vera: 0
Arcilla: 0
Cera de Abejas: 0 a 2
Glicerina: 0
Manteca de Karité: 0
Hialuronato de sodio: 0

jueves, 28 de noviembre de 2013

Terapias naturales con rosas

Del maravilloso y mágico blog Luces de Rivendel - que os animo a visitar - os traigo estas terapias con rosas que nos propone Rivendelian, su autora.

Con el nombre de Rosa Gallica se denomina a la típica rosa castellana, también llamada "francesa", de color rosa o rojo, aunque para las preparaciones específicas para terapias es más recomendable la variedad de color rojo, pues tiene mayor concentración de principios activos, especialmente esencias. A la rosa se la ha considerado siempre la reina de las flores. Simplemente con su belleza y aroma ya nos proporciona suficiente regalo, pero tiene aún muchos más tesoros que ofrecernos. Hay testimonios históricos que confirman que ya en la Edad Media, Carlomagno conocía sus virtudes curativas. En el Capitulare de villis vel curtis imperii, un acta legislativa que data de finales del siglo VIII, el emperador decreta que sean cultivadas en sus jardines reales junto con otro centenar de plantas, árboles y arbustos más, conocidos todos por sus virtudes medicinales. La flor de aquella época era la Rosa canina especie silvestre.

Entre los principios activos presentes en la rosa destacan los taninos, glucósidos, cianina, quercetina, esencia
y principios amargos. Entre los elementos beneficiosos para la salud encontramos vitamina C, pectina, ácido málico y ácido cítrico. La principal virtud de la rosa es la de ser astringente, tanto por vía interna como externa (es una de las funciones principales de los taninos y los principios amargos presentes en cualquier planta). Lo ideal para nuestras preparaciones sería poder utilizar flores procedentes de nuestro propio jardín, flores “de confianza”, totalmente biológicas, que no hayan sido tratadas con pesticidas ni preparados químicos de ningún tipo. Pero como no tod@s tenemos la suerte de cultivar rosas, trataremos de conseguir ejemplares que conozcamos bien desde el inicio de su desarrollo y que sepamos a ciencia cierta que no les han aplicado productos químicos.

Lo más conveniente es recoger los pétalos en los días soleados y secos de primavera o verano y ponerlos a secar inmediatamente para que conserven todas sus propiedades. Se recomienda dejarlos secar al sol sobre una bandeja grande en la que hayamos colocado previamente papel de cocina, que actuará como absorbente del exceso de humedad. Hay que remover de vez en cuando los pétalos para que se sequen uniformemente. Si hace calor, suelen estar listos en un sólo día, aunque es aconsejable dejarlos un día más para asegurarnos de que han perdido toda la humedad. Cuando el tiempo no acompaña debemos dejarlos en un lugar aireado, cálido y seco, protegido de la humedad. En este caso tardarán en secarse completamente unos tres o cuatro días, pero se convertirán en un maravilloso ambientador natural donde los coloquéis. Cuando se hayan secado del todo y estén crujientes al tacto, ya podemos guardarlos hasta que los utilicemos en botes de cristal vacíos, de mermelada, legumbres, etc, y después poner una etiqueta con la fecha de recogida, el nombre del producto y sus indicaciones. Conviene dejar los botes sin cerrar del todo un par de días por si quedara algo de humedad, para evitar que se formen hongos en los pétalos. Agitadlos de vez en cuando a fin de que no se apelmacen y queden sueltos.

Uso interno

La rosa es principalmente antidiarréica, hemostática y antiinflamatoria. Por eso la podemos usar en casos de inflamaciones de garganta, mucosidad nasal y bronquial, y también como sedante en inflamaciones del sistema digestivo.

Consumir regularmente infusiones de rosas os ayudará a desintoxicar vuestro organismo gracias a sus efectos diuréticos, por lo que es ideal también para disminuir la retención de líquidos. Asimismo, es efectiva para problemas respiratorios y de garganta causados por la gripe y resfriados.
En el sistema digestivo es capaz de regular las funciones de las bacterias que promueven el funcionamiento normal del estómago y ambos intestinos, por lo que es un remedio eficaz contra diarreas y estreñimientos.
La rosa ayuda a limpiar el hígado y la vesícula. También es una buena aliada para la salud femenina, ya que tiene la capacidad de disminuir las reglas demasiado abundantes y aliviar los dolores menstruales y la congestión del útero.

Además, produce un efecto estimulante sobre el sistema nervioso que sirve para aliviar la depresión y la fatiga. Es especialmente útil cuando se necesita una acción tónica sobre el organismo en general, como en el caso de niños en edad de crecimiento, convalecientes y ancianos.

Es estupenda para regenerar la flora benéfica intestinal después de tratamientos con antibióticos.
Todos estos trastornos los podemos tratar con infusiones o jarabe de pétalos de rosas, que son muy fáciles de preparar. Sólo necesitamos pétalos secos o rosas frescas.

Infusión o té de rosas, echaremos en agua hirviendo una cucharada de pétalos secos por taza. Se tapa completamente y se deja reposar entre 5-10 minutos. Si se hace con pétalos frescos lo dejaremos reposar en el agua hirviendo de 10 a 15 minutos. Se sirve endulzado con miel. Siempre que hagamos una infusión es importante que esté bien tapado, para que no se evaporen los principios activos más volátiles, como las esencias. Para las toses pulmonares se puede hacer un cocimiento, que es lo mismo, pero dejando hervir los pétalos durante dos o tres minutos. A continuación dejamos reposar cinco minutos.

Jarabe de rosas: se echan en un recipiente de cristal o cerámica 60 gramos de pétalos secos. Se vierte encima un litro de agua hirviendo y se deja macerar durante 24 horas. Lo filtramos y volvemos a cocer el líquido lentamente, con 800 gramos de miel o de azúcar moreno, hasta que vaya espesando. Se recomiendan de dos a cuatro cucharadas al día, para la tos, o como estimulante, antiinflamatorio o en caso de diarreas.

Jarabe de las nueve infusiones: Ésta es una variedad extremadamente concentrada y más laboriosa de hacer, pero que merece la pena pues ya desde antiguamente es un elixir muy apreciado. En el siglo XVI, el médico humanista y especialista en botánica Andrés de Laguna decía de él que “es la más saludable medicina de cuantas Dios creó para los mortales, conforta el estómago, refresca el hígado y el corazón, purga los humores superfluos y templa el ardor de la orina”.

Para elaborar este maravilloso jarabe se ponen en una botella de vidrio 180 gramos de pétalos de rosas y con un embudo se les echa por encima medio litro de agua hirviendo. Se tapa bien la botella y se deja macerar durante 6 horas. A continuación se cuela la infusión, exprimiendo un poco los pétalos y, después de haberla calentado de nuevo, se añaden otros 180 gramos de pétalos frescos. Se vuelve a dejar reposar la maceración durante 6 horas y se repite todo el proceso nueve veces en total hasta obtener un líquido que retenga el olor, el color y el sabor de las rosas. Con este líquido y azúcar moreno en proporción 6:4 se preparará un jarabe de la misma manera que el jarabe de rosas y se tomará con idéntica dosificación.

Miel de rosas: se prepara con el doble de pétalos siguiendo la receta del jarabe y usando miel clarita. Es útil en gárgaras para la garganta, y también sirve para calmar el dolor de los bebés durante la dentición. Uso externo

Uso externo

Pocas personas saben que la rosa es una aliada insustituible de la piel. Podemos confeccionar con ella productos de belleza como tónicos faciales astringentes, colirios, ungüentos… Está especialmente indicada para pieles delicadas, sensibles, con acné, grasa o inflamadas por couperose. Es importante insistir en su potencial como colirio en inflamaciones e irritaciones oculares, igualando el efecto de otras plantas que se han venido usando más tradicionalmente, como el aciano y la eufrasia.

Si la rosa nos parece bella y atractiva, deberíamos saber que ese potencial se extiende a nuestra propio piel, pues es el principal ingrediente del más preciado elixir de belleza: el agua de rosas. La podemos utilizar como tónico de limpieza facial, ya que es astringente, cierra los poros, elimina el exceso de grasa, las espinillas y el acné y es antiarrugas. Además de ayudarnos en nuestra rutina de belleza diaria, el agua de rosas hecha con flores de cultivo biológico se puede utilizar también para cicatrizar pequeñas heridas y para curar contusiones.

Agua de Rosas: la esencia de rosas es carísima, tal vez el más caro de todos los extractos del mundo. Para conseguir 1 litro de esencia es necesario destilar … ¡5.000 kilos de pétalos! Pero hay una forma más fácil para poder disfrutar de este auténtico lujo. Podemos elaborar agua de rosas casera: sólo tenemos que meter en un tarro de cristal los pétalos de una rosa roja grande (o dos pequeñas) y llenarlo de agua (a ser posible de manantial o mineral embotellada) hasta cubrirlos por completo. Lo tapamos herméticamente y lo dejamos un par de horas al sol, preferentemente al mediodía, que es cuando más calienta. De vez en cuando agitamos un poco el contenido y lo dejamos de nuevo al sol.

Pasadas las dos horas el calor solar habrá facilitado que los pétalos suelten de manera natural y paulatina sus principios activos. Podemos meterlo en la nevera y utilizarlo a conveniencia. Funciona muy bien empapando un algodón en el agua y aplicándolo sobre el rostro limpio, por la mañana y/o noche. Tiene el inconveniente de que sólo se conserva en la nevera un día o dos.

Pero si queremos que el tónico nos dure más podemos verter el agua de rosas en una bandeja de cubitos de hielo y guardarlo en el congelador. Así, cuando queramos utilizarlo, sólo tendremos que extraer un cubito, aplicándolo directamente sobre el cutis, o bien dejándolo fundir media hora antes en un vasito pequeño y empapar un algodón. El agua de rosas fría, además, ejercerá un efecto tensor sobre el rostro y se puede utilizar sobre la zona de los ojos, pues es buenísimo para las irritaciones, bolsas y ojeras.

La típica piel pre-adolescente, llena de granitos por la efervescencia hormonal, también se mejorará mucho con agua de rosas. Este tratamiento se puede complementar con jabón de rosas, fabricado según la receta habitual del jabón casero, pero incorporando pétalos y aceite esencial de rosas a la mezcla.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Terapias naturales con aloe vera

El aloe vera o sabila cuenta con numerosos beneficios para nuestra salud por eso adquirir esta planta es una de las mejores inversiones que puedes hacer para tu hogar. Adquiere plantas de Aloe que no sean tan jóvenes pues es a partir de los tres años de vida que sus propiedades son ideales.

El aloe es una planta muy fácil de cuidar en el casa, tanto en interior como exterior, necesita poco riego, un poco de sol pero tampoco mucho porque se pone amarillento y tierra con buen drenaje, crece muy bien en macetas de barro y va produciendo plantitas de vez en cuando que podemos regalar o trasplantar a otra maceta.

En principio debemos cortar solamente las hojas de aloe que vayamos a utilizar para que no se marchiten y pierdan sus propiedades. Debemos dejar sin regar la planta como mínimo 5 días antes para que no se diluyan los compuestos beneficiosos que hay en el interior de las hojas.

Cortaremos con un cuchillo bien afilado o con unas tijeras de podar las hojas inferiores siempre, es decir, las más cercanas a la base de la planta, lo más cerca posible del tallo, ya que son las más antiguas y las que más sustancias beneficiosas tienen. A continuación cortamos a lo largo los laterales del tallo para eliminar la parte espinosa y el extremo superior y lo ponemos en remojo en un recipiente con agua durante un rato con la parte que estaba unida al tallo y que acabamos de cortar hacia abajo, cambiando el agua varias veces para que expulse un alcaloide llamado aloína, ya que es tóxico e irritante para la piel.

Cuando veamos que el agua ya no queda amarillenta el tallo habrá eliminado la aloína, lo sacamos del recipiente, lo lavamos bien, tiramos el agua con la aloína y ya podemos cortar el aloe en trozos, pelarlos y extraer la pulpa con una cuchara. Si vamos a utilizar una cantidad pequeña podemos guardar en el congelador del frigorífico el resto de trozos que no hayamos empleado envueltos en film de plástico o en papel de aluminio.

Mascarilla facial contra el acné

- 1 cucharada de pulpa de aloe vera
- 1 cucharada de leche
- 1 cucharadita de cúrcuma en polvo
- 10 gotas de zumo de limón
- 1 cucharadita de cilantro fresco picado
- 1 cucharada de miel

Retiramos la pulpa de la hoja de aloe vera sobre un recipiente, añadimos los demás ingredientes mezclando bien hasta que se forme una pasta homogénea, nos la aplicamos sobre la cara bien limpia y dejamos actuar entre 20 y 30 minutos. Retiramos con agua fría. Es importante que utilicemos esta mascarilla 3 ó 4 veces a la semana para ver conseguir resultados.

Crema regenerante de aloe vera

- 50 grs. de pulpa de aloe vera
- 50 c.c. de aceite de germen de trigo o de almendras dulces (1/4 de vaso)
- 50 grs. de pepino fresco cortado en trocitos

Extraemos la pulpa y añadimos el aceite y el pepino, lo ponemos en la batidora hasta que forme una crema homogénea y lo guardamos en un frasco o tarro limpio con tapa, conservándolo en el frigorífico. Se mantiene aproximadamente 15 días en buenas condiciones.

Crema antiarrugas de aloe vera

50 grs. de pulpa de aloe vera
50 c.c. de aceite de rosa mosqueta
50 cc de aceite de jojoba
50 cc de cera de abejas para darle consistencia (podemos conseguirla de alguna vela, pero fijáos bien que no sea de parafina, sino de cera).

En un cacito puesto a fuego suave echamos los aceites y la cera de abejas removiendo hasta que la cera se derrita y los ingredientes queden bien mezclados. Retiramos y añadimos la pulpa de aloe volviendo a remover bien la mezcla. Cuando esté fría ya la podemos guardar en un recipiente opaco que proteja la crema de la luz con tapa hermética y conservarla en el frigorífico o en un lugar fresco y oscuro para que el aloe vera no pierda sus propiedades.

Crema antiestrías de aloe vera

Para preparar esta crema antiestrías y elastizante de la piel, además de aloe necesitaremos también aguacate. Cortamos el aguacate por la mitad y retiramos la pulpa con la ayuda de un cuchillo o una cuchara. A continuación, procedemos igual con el aloe vera. En un recipiente mezclamos con la batidora el aguacate con el aloe vera y un chorro de aceite de oliva hasta conseguir una pasta homogénea y ya estará lista la crema. Aplícate esta crema sobre las zonas con estrías con un masaje para que se absorba por las mañana y por las noches.

Jabón de aloe vera

Para elaborar un 1 kg de jabón de aloe vera necesitaremos:

- 110 grs de pulpa de aloe vera
- 110 grs de sosa cáustica en escamas (NaOH)
- 750 grs de aceite de oliva sin usar
- 250 ml de agua
- Aceite esencial de algún aroma que nos guste, por ejemplo, lavanda, verbena, rosas o limón, mandarina, citronella si hemos macerado cáscaras de cítricos(opcional).

Antes de preparar el jabón vamos a dejar macerando en un lugar fresco y oscuro unas cáscaras de naranja y limón bien lavadas en el aceite de oliva durante 3 semanas o 1 mes para que el aceite adquiera aroma a cítricos porque podría ser que el jabón, a pesar de añadirle algún aceite esencial oliese a aceite de oliva.

En primer lugar vertemos el agua en un recipiente de plástico. Añadimos la sosa cáustica despacio y con cuidado, removemos la mezcla con una cuchara de madera de mango largo procurando no respirar sus vapores. Es preferible preparar el jabón en un lugar abierto o con buena ventilación y usar guantes y gafas porque la sosa es muy corrosiva y se calienta mucho en contacto con el agua.

Mientras la mezcla se enfría retiramos la pulpa del aloe con la ayuda de un cuchillo y una cuchara. Batimos en la batidora la pulpa. Añadimos el aceite al que habremos retirado previamente las cáscaras de cítricos al recipiente donde hemos dejado enfriando la sosa y el agua y a continuación vamos a remover con un cucharón o un palo de madera la mezcla siempre en la misma dirección  hasta que notemos que nos queda una consistencia como de mayonesa o nata espesa. Dejamos que enfríe, añadimos el aloe vera y volvemos a remover para mezclar bien todos los ingredientes.

Podemos poner también unas gotas de aceite esencial para conseguir un jabón perfumado. No conviene añadir el aloe y el aceite esencial con la mezcla de sosa y aceite aún caliente porque perderíamos los beneficios del aloe y se evaporaría el aroma de la esencia debido al calor. Cuando la mezcla esté bien uniforme la volcamos en un recipiente ancho y de poca altura que podamos desmoldar fácilmente, por ejemplo un brik de leche al que habremos cortado antes una de las caras más anchas o una bandeja de silicona.

Vamos a dejar que se seque unos 2 ó 3 días y ya podemos desmoldar y cortar el jabón en trozos. Los envolvemos en paños limpios y dejamos reposar de 4 a 6 semanas en un lugar fresco y ventilado para que los jabones endurezcan, terminen el proceso de saponificación y no nos irriten la piel  y ya podemos utilizarlos. Hasta que no pasen 4 semanas desde que preparemos el jabón conviene manipularlo con guantes pues podría ser irritante para la piel al no haberse neutralizado del todo la sosa caústica.

Tratamiento para el cabello

El aloe vera también es un gran remedio de belleza y salud para el cabello y el cuero cabelludo debido a sus propiedades nutritivas y revitalizantes. Además, gracias a sus componentes similares a la queratina aumenta la flexibilidad de nuestro cabello, evitando que se quiebre con facilidad y favoreciendo su salud. Ya sea el jugo o la parte interna de la hoja o pulpa, cualquier parte del aloe nos irá bien no solo para tratar el exceso de caspa y grasa, sino también para ayudar a combatir la caída del cabello y estimular su regeneración y crecimiento.

Retiramos una hoja de la planta, la cortamos longitudinalmente para extraer toda la gelatina de su interior, que servirá como base para nuestra mascarilla capilar. Ponemos el jugo la gelatina en un cuenco o bol y añadimos un poco de agua. Removemos bien con una cuchara para conseguir una mezcla homogéna, lo extendemos por el pelo y el cuero cabelludo y nos damos un masaje dejando actuar durante  30 minutos. Por último, nos enjuagamos el pelo con agua tibia para eliminar los restos. Este tratamiento conviene que lo pongamos en práctica 3 ó 4 veces a la semana.

Si solamente quieres mantener el cabello sano pero no consideras que necesites ningún tratamiento intensivo, puedes añadir el gel de la mitad de una hoja de aloe vera al champú o al acondicionador o mascarilla capilar para favorecer su brillo y suavidad.

Loción de aloe vera para favorecer el crecimiento de las uñas

-1 cucharadita de pulpa de aloe vera
- 3 gotas de aceite de oliva templado

Mezclamos bien ambos ingredientes y aplicamos sobre las uñas con la ayuda de un palito de algodón para oídos.

Tratamiento contra las varices a base de aloe

- 100 cc de vinagre de manzana
- Pulpa de aloe vera
- 1 zanahoria cocida

Cortamos la zanahoria longitudinalmente por la mitad y la troceamos, la dejamos que hierva en agua 15 minutos y la ponemos en la batidora. Añadimos el aloe vera y el vinagre de manzana y batimos hasta que forma una pasta que nos aplicaremos sobre las piernas envolviéndolas a continuación con film de plástico. Nos tumbamos con un cojín o un almohadón bajo las piernas de forma que queden más altas que la cabeza y dejamos que el ungüento actúe entre 1/2 y 1 hora. Después lo retiramos con agua fresca. El vinagre de manzana es un antiinflamatorio natural que también favorece la contracción de las venas inflamadas. Además, ayuda a disminuir los dolores reumáticos. Podemos repetir el tratamiento 3 veces a la semana o cuando suframos dolores.

El jarabe depurativo de Fray Romano

La receta del monje franciscano Fray Romano Zago dicen que es muy depurativa y que ayuda a curar el cáncer, aunque evidentemente siempre hay que contar con la opinión médica especializada antes de iniciar cualquier tipo de tratamiento para esta enfermedad y avisarle que este jarabe lleva alcohol.

Ingredientes para preparar 1 litro:


- 1/2 kg de hojas de Aloe Vera Barbadensis (Sábila).
- 1/2 kg de miel de abeja, pero tiene que ser totalmente pura, no sirve la que industrial que lleva agua y azúcares añadidos.
- 1 copa de alguna bebida alcohólica de alta graduación y de la mejor calidad posible (whisky, coñac, tequila, aguardiente, vodka, etc.)
- 1 botella de vidrio de 1 litro que no deje pasar la luz a su interior.
- Batidora o licuadora.

Lavamos bien el 1/2 kg de hojas de aloe de una planta que tenga como mínimo 3 años, quitamos las espinas y eliminamos la aloína como os he comentado al principio de esta entrada. Lavamos muy bien los tallos y sin pelar la piel del tallo, lo cortamos en trozos que ponemos en la batidora junto con 1/2 kg de miel y una copa de la bebida alcohólica seleccionada, batimos durante 1 ó 2 minutos hasta que quede líquido. A continuación lo echamos en una botella que no deje pasar la luz para evitar que se degraden sus ingredientes, tapamos bien y guardamos en el frigorífico o en un lugar fresco y oscuro.

Antes de tomar se debe agitar el envase y luego se deberán tomar 3 cucharadas soperas todos los días en ayunas 1 hora antes del desayuno y 15 minutos antes de cada comida, durante 10 días o dos semanas (según el criterio y el estado del paciente). Si queréis más información sobre esta terapia podéis consultar este artículo, que es muy completo, aquí

Jarabe anticelulítico

Este tónico se basa en la receta de Fray Romano. Yo no lo he probado, así que no os puedo decir qué tal funciona.

- 500 gramos de jugo de aloe vera
- 500 gramos de miel pura
- 6 Cucharadas de whisky

Mezclar todos los ingredientes con la batidora e introducir el jarabe en una botella oscura. Guardar en el frigorífico.

Se deben tomar (agitando bien antes la botella) dos cucharadas cada día, una por la mañana y otra por la noche. Dicen que funciona porque el whisky actúa como vasodilatador, favoreciendo que los nutrientes del aloe y la miel lleguen a todas las celulas del cuerpo, depurándolas en profundidad. No obstante, se recomienda llevar una dieta equilibrada y dar un buen paseo a diario para conseguir mejores resultados.

domingo, 29 de septiembre de 2013

Recetas de belleza en tu cocina

Cada vez somos más las personas a las que nos gusta cuidarnos con componentes naturales y productos cosméticos que no contengan sustancias químicas como alcoholes, parabenos y siliconas -que son perjudiciales a medio y largo plazo- siempre que nos sea posible. Por ello hoy os propongo estas ideas para cuidados y tratamientos específicos que podemos preparar fácilmente con ingredientes que tenemos habitualmente en la cocina. Son trucos fáciles para el acné, el pelo, las estrías, las bolsas y ojeras y los labios secos.


Hidratar el cabello seco
La mejor receta casera para hidratar y nutrir el cabello seco es aplicar esta mascarilla a base de aceite templado de oliva o de almendras mezclado con una yema de huevo sobre medios y puntas media hora antes de lavarlo, cubrirte la cabeza con un gorro de plástico y una toalla -para concentrar el calor y potenciar su efecto- y dejar que penetre y nutra la fibra capilar.

Después lávatelo dos veces con agua caliente, aclara con agua fría para cerrar la cutícula y utiliza tu acondicionador habitual. También puedes fabricar esta otra mascarilla añadiendo algo de aceite de oliva a un aguacate muy maduro bien machacado, formando una pasta que deberás dejar actuar sobre el cabello durante al menos una hora. Para eliminarla deberás lavarte el cabello como en la receta anterior.

Pelo rizado
Podemos preparar un acondicionador a base de agua, aceite de oliva o almendras y semillas de lino que definirá nuestros rizos sin que pierdan sus aspecto natural, aportándoles brillo y actuando como barrera frente a los agentes externos que provocan el encrespamiento del pelo.

Se prepara en un cazo añadiendo 4 cucharadas soperas de semillas de lino, unas gotas de aceite de oliva o de almendras y 1/2 litro de agua. Llevamos a ebullición, dejamos cocer a fuego lento removiendo la mezcla durante 10 minutos y colamos en un recipiente que guardaremos en el frigorífico cuando se haya enfriado.

Este acondicionador dura aproximadamente 10 días conservándolo en el refrigerador antes de que se ponga rancio. Nos lo debemos aplicar sobre el pelo limpio y mojado después de haberlo desenredado echando pequeñas cantidades sobre la palma de las manos y repartiéndolo sobre el pelo. Y no os preocupéis porque no deja ningún olor extraño, el rizo no queda acartonado ni ensucia la melena.

Hay otra receta para fijar los rizos y que queden como si te hubieras puesto espuma de fijación fuerte. Se prepara batiendo 2 ó 3 claras de huevo (dependiendo de la cantidad y longitud del pelo) a punto de nieve y añadiendo un pellizquito de azúcar. A continuación te lo das sobre el peo mojado repartiéndolo muy bien.

Cabello con poco volumen
Este truco que os cuento a continuación es para casos puntuales porque haciéndolo a menudo puede que resulte dañino para el pelo. Consiste en aplicarte sobre el pelo lavado y mojado 1/2 vaso de refresco de cola mezclado con 1/2 vaso de agua. Lo dejas actuar 2 ó 3 minutos y te aclaras bien el pelo con agua fresca.

Ojeras y bolsas:
Para drenar, reducir las bolsas y atenuar las ojeras nada como el viejo truco de cortar dos rodajas de pepino fresco, recién sacado del frigorífico y tumbarnos con las rodajas puestas sobre los ojos cerrados durante 15 minutos. Más barato y fácil, imposible.

También podemos aprovechar para este mismo fin las bolsas de té tras haber preparado la infusión. Las guardamos en el frigorífico hasta que estén bien frías y realizamos el mismo proceso que con las rodajas de pepino.

Acné y piel grasa
Un truco casero muy eficaz para combatir los granitos es disolver una aspirina en un poco de agua y empapar un algodón en esta disolución, aplicándolo directamente ellos. El ácido salicílico ayuda a eliminar las células muertas y tiene efecto purificante.

Si la producción de grasa cutánea es muy elevada puedes presionar un pañuelo de papel contra el rostro a lo largo del día, sin frotar, para reducir los brillos.

Un tónico limpiador muy eficaz se consigue mezclando 1 litro de agua con 1/2 vaso de vinagre de sidra, que utilizaremos pasando un algodón empapado en la mezcla por las zonas más grasas.

Si no tienes vinagre de manzana, prueba éste otro tónico antiséptico y limpiador que se prepara mezclando a partes iguales zumo de limón y agua de rosas. Se debe usar dos veces al día sobre las zonas más grasas.

Otro truco muy casero contra la piel grasa consiste en aplicar la pulpa de un kaki muy maduro sobre el rostro y dejarlo actuar por lo menos menos media hora (si es más tiempo, mejor) antes de retirarlo con agua fría.

Labios secos y agrietados
Es importante que no te humedezcas los labios con la lengua cuando los sientas secos porque el alivio es sólo temporal, ya que cuando se evapora la saliva los labios quedan aún más secos. Cada noche frotar los labios con un cepillo de dientes viejo o con una toalla, que es menos agresiva, para hacer una suave exfoliación que ayude a eliminar los pellejitos y después aplica sobre ellos vaselina o algún bálsamo específico, como por ejemplo éste que puedes elaborar tú misma.



Codos estropeados
El problema de los codos secos suele ser muy habitual. Para proporcionarles un aspecto terso e hidratado, nada mejor que empezar cuanto antes un programa de exfoliación y de hidratación con aceites o cremas para piel seca, como por ejemplo crema de manos.

Cortamos un limón por la mitad y frotamos con él los codos. El ácido cítrico actúa como exfoliante natural y contribuye a blanquear y aclarar la coloración oscura de esta zona. Después, aplicamos crema hidratante. Comenzarás a comprobar sus resultados a partir de la primera semana, y en un mes notarás cómo la piel de los codos está mucho más suave y tersa.

Antiestrías
Para prevenir y difuminar las estrías podemos preparar esta crema con una zanahoria cocida, 3 cucharadas soperas de aceite de oliva o de almendras y 1 cucharada sopera de miel. Lo ponemos en la batidora y nos lo aplicamos a diario tras la ducha con un masaje hasta que se absorba por las zonas donde queremos prevenir su aparición o atenuar las ya existentes. Si nos sobra algo, lo podermos guardar en el firgorífico para la próxima vez.