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viernes, 31 de enero de 2014

Cómo ahorrar hasta 29 euros mensuales en la factura de la electricidad

Desde Despertares-La revolución pacífica nos informan mediante un estudio real del dinero que nos podemos ahorrar en las facturas de electricidad desenchufando todo aquello que no estamos utilizando, pero que realmente continúa consumiendo electricidad y que ellos denominan como vampiros energéticos.

El método puede resultar algo molesto ya que supone un trabajo adicional, pero puede merecer la pena de verdad, ya que, desenchufar aparatos que no se utilizan normalmente como el horno o el aire acondicionado puede suponer un ahorro muy importante en la factura. No obstante ya existen inventos como el enchufe que desconecta todos los electrodomésticos enchufados al mismo con solo girarlo 45º, pero parece que aún no ha encontrado a nadie que esté interesado en su producción masiva ¿por qué será?

Desafortunadamente, esto no evitará que en la factura, nuestros queridos ladrones energéticos oficiales nos sigan robando con impuestos, consumos mínimos y otras estafas a las que nos someten, pero contribuirá a aliviar la misma.

Si os interesa seguir leyendo la continuación de este estudio tan interesante para nuestra economía doméstica, lo podéis encontrar en:  http://teatrevesadespertar.wordpress.com/2014/01/31/como-ahorrar-electricidad-desenchufando-los-vampiros-energeticos/

lunes, 17 de junio de 2013

Yogures hechos en casa

Si sois yogur-adict@s o vuestra familia es una gran consumidora de yogures seguro que estas ideas para prepararlos en casa y ahorrar aprovechando el horno, un radiador o alguna otra fuente de calor os van a venir de perlas.

Ingredientes:


  • 1 litro de leche entera o la cantidad que quepa en el termo que vayáis a utilizar contado con el yogur que hay que añadir.
  • 1 yogur natural, preferiblemente de tarro de cristal
  • 2 cucharadas de leche en polvo
  • Azúcar o edulcorante al gusto (opcional)

Preparación:

Se mezclan bien los ingredientes en una jarra u otro recipiente de cristal y se mete en el microondas en 3 minutos a la máxima potencia.

A continuación lo vertemos en un termo para llevar bebidas calientes y dejamos reposar al menos 8 horas. Pasado este tiempo ya estará cuajado y se puede consumir o conservar en el frigorífico. Lo único es que hay que sacar el yogur del termo a cucharadas para echarlo en otros recipientes.

También se puede aprovechar el calor del horno después de utilizarlo. Podéis echar la leche en un afuente de cristal con 1 yogur añadido o en tarritos individuales de cristal, añadís una cucharada de yogur a cada tarrito, removéis bien y los dejáis dentro del horno apagado durante 8 horas como mínimo. O si tenéis radiadores que no estén muy calientes podéis dejar encima la mezcla de leche y yogur.

Una vez cuajados, los yogures duran 10 días en el frigorífico. Acordáos siempre de guardar alguno para poder hacer más. Podéis hacer variaciones con los yogures, por ejemplo, echar mermelada en el fondo antes de añadir la leche y el yogur y cuando lo vayáis a tomar removéis para que se mezcle con la mermelada. O prepararlos con leche y chocolate en polvo. No es aconsejable prepararlos con trocitos de fruta porque la fruta con el calor se estropea rápido. Para tener tarritos de cristal podéis guardar bien lavados los frascos con tapa de otros alientos y comidas que  vienen envasados.

Ideas para ahorrar en la cocina

. No se trata de escatimar en el gasto, quitarnos productos básicos o reducir en alimentación. Se trata de buscar lo mejor, no despilfarrar, organizarse y hacer una compra inteligente. A continuación os propongo unas ideas para ahorrar en la cocina.

Es importante, por ejemplo, llevar siempre la lista de la compra y no adquirir cosas que no estén en la lista, aunque si vamos acompañadas de nuestra pareja o de nuestros hijos pequeños o adolescentes va a ser inevitable que les compremos algo que se les antoje. También es conveniente que vayamos con el estómago lleno, así será más difícil que caigamos en la tentación de comprar caprichos y que no nos olvidemos de mirar en los estantes superiores e inferiores porque lo mas caro suele colocarse a la altura de los ojos y que
elijamos alimentos que están de temporada porque su precio es menor que si los compramos fuera de su época o los traen de otros países. Visitar la carnicería, pescadería o supermercado a última hora, especialmente los sábados porque tal vez no encontremos el tipo de pescado o corte de carne que más nos gusta, pero es un buen momento para experimentar con nuevos ingredientes y muchas tiendas rebajan los precios de sus productos perecederos antes de cerrar

Cocinar grandes cantidades y congelar en raciones para ahorrar no sólo tiempo sino también energía. Consumir menos carne y preparar comidas vegetarianas una vez por semana no sólo beneficiará a nuestro bolsillo, sino que además favorecerá nuestra salud

Mantengamos una buena selección de conservas y alimentos envasados, tal como legumbres, frutos secos, conservas de pescado, pastas y arroz. Una vez se hayan consumido los reemplazamos para asegurarnos que la despensa básica queda repuesta (puedes poner una lista en el interior del armario como un recordatorio). Podemos comprar al por mayor una vez cada cierto tiempo los alimentos no perecederos beneficiándonos de ofertas como un 3x2 u otros descuentos.

Podemos aprovechar las sobras para crear nuevos platos o preparar platos combinados. Buscar recetas para las sobras de comidas. Algunos de los mejores platos se hacen con sobras (ensaladas, croquetas, lasañas, canelones, rellenos, migas, ropa vieja, etc.). Prácticamente existen recetas para todas las sobras. Con huesos de jamón, carcasas de pollo o gallina, cabezas de pescado o cáscaras de marisco se preparan buenos caldos. Por ejemplo, si compráis un pollo entero la carcasa sirve para hacer caldos caseros con verduras que son la base de varias sopas. Del pescado blanco, las espinas y cabeza se cuecen y sirven para una base de sopas de pescado, fideuás, risottos, zarzuelas o paellas. De los chipirones, parte del caldo sobrante nos sirve para cocinar un arroz negro.

Para que el pan se conserve mucho más tiempo se puede congelar en rebanadas y usarlas cuando las necesitemos. Se guarda en el congelador dentro de una bolsa de plástico y dos horas antes de ser consumido lo dejamos fuera para que se descongele. Lo ponemos un ratito encima de un radiador o lo introducimos 45 segundos en el microondas y así se queda crujiente. O se puedes poner unos minutos en el horno y cuando se enfríe, guardarlo en una lata o tupper para tomarlo con paté, queso untado o mermelada. ¿Que la bolsa de pan de molde está a punto de caducar? También la puedes guardar en el congelador y cuando quieras alguna rebanada sólo tienes que sacarla un ratito antes.El pan que ha sobrado y se ha quedado duro se puede rallar para hacer empanados, freírlo para picatostes o aprovecharlo para hacer migas manchegas o extremeñas, torrijas o sopas de ajo.

No sé si os habéis fijado en que sale más barato comprar una lechuga entera que ensaladas en bolsas... Lo malo es que se suele acabar estropeando. Las hojas de la lechuga feas o que estén más lacias se pueden emplear para hacer una crema de hortalizas con patatas, puerro y zanahorias, lo mismo que con los restos de verduras y hortalizas que van quedando por el frigorífico o se van poniendo feos. Los calabacines, puerros y zanahorias se pueden congelar crudos, solo hay que limpiarlos y troceados. Los tomates se pueden lavar, secarse y congelarse enteros. Para hacer salsa sólo hay que sacarlos un poco antes, y, todavía congelados, se pasan por debajo del grifo y les sale la piel perfectamente. Luego se cortan en trocitos y se prepara la salsa.

Las claras de huevo también se pueden congelar individualmente en cubiteras de hielo o varias en un recipiente de plástico y sirven para hacer galletas de almendra, revueltos o tortillas de claras. También se puede congelar el chorizo, salchichón y jamón ya loncheados y están igual de buenos. Diviendo los paquetes grandes de alimentos (especialmente pollo y pescado) y guardándolos en el congelador sólo tendremos que descongelar las cantidades necesarias en cualquier momento, por lo que el paquete va a durar mucho más tiempo.

Se pueden guardar en cubiteras para hielo. El aceite es uno de los alimentos que más acostumbramos a tirar después de haberlo usado para freir, así que una buena forma de ahorrar es cambiar el aceite de la botella a un dosificador, así solo utilizaremos el que necesitemos en cada momento. Una forma de ahorrar es comprarlo en garrafas de 5 litros y guardarlas en un lugar fresco y oscuro. Se puede reutilizar el aceite de oliva de freír patatas, pero sin mezclarlo con otros aceites. También podemos ir guardando el aceite usado en vez de tirarlo por el fregadero para hacer jabón. Con una base de hierbas aromáticas, aceite de oliva, vinagre, yogur y limón se pueden hacer todo tipo de aliños sabrosos y salen mucho mas baratos que los que venden envasados. Se pueden guardar en cubiteras para hielo. Bueno, después de tanto congelar y congelar no hará falta que os diga que tener un congelador bien hermoso es una de las mejores inversiones domésticas que podéis hacer. Además, vais a recuperar rápidamente el gasto y con creces.

¿Cómo podemos ahorrar descongelando? Pues muy fácil. Lo que tenéis que hacer es sacar el tupper la noche antes y dejarlo descongelar en la parte superior de la nevera porque mientras la comida se descongela, refrigera la nevera y contribuye al ahorro energético más que si la dejáramos a temperatura ambiente.

Para cocinar, usemos las fuentes de calor en este orden: microondas, olla a presión y horno. El horno es el electrodoméstico que más energía consume, pero podemos usarlo a pleno rendimiento preparando al mismo tiempo 2 comidas. A mitad de cocción sólo tenemos que situar arriba la bandeja de abajo arriba y viceversa. O prepáralas de una en una pero seguidas, aprovechando el calor residual para no tener que precalentar. Aprovecha al máximo el calor de la cocina procurando que los recipientes sean un poco más grandes que las zonas de cocción. Así no se desperdiciará calor a través de la vitrocerámica o cocina de gas. Y si tienes vitro, apagando 5 minutos antes aprovecharás el calor residual. No frías a temperaturas muy altas porque, además de provocar humaredas grasientas que ensucian la cocina, es poco sano. También se puede mantener la temperatura de ebullición a baja potencia. Si tienes cocina eléctrica, utiliza baterías de cocina,sartenes y cazos con fondo grueso difusor para conseguir una temperatura más uniforme en todo el recipiente. Las ollas a presión super rápidas consumen menos energía y ahorran tiempo. Tapando las ollas y sartenes durante la cocción, la comida se hará antes y consumiremos menos energía.

Ahorrar manteniendo los electrodomésticos en buen estado se puede hacer usando productos antical para lavavajillas y lavadoras, así como tener la instalación eléctrica de la casa bien cuidada, con los circuitos eléctricos de cada aparato bien separados. También se recomienda no usar regletas o enchufes múltiples porque recalientan los electrodomésticos.

martes, 11 de junio de 2013

Siete trucos fáciles para ahorrar energía en casa

Desde el 1 de junio, comprar o alquilar una casa se parece bastante a adquirir una nevera. Como explicábamos en el artículo Casas para vivir en la Tierra, los consumidores ya tenemos derecho a recibir un certificado energético de nuestra vivienda que indica su grado de eficiencia (A, el mejor; G, el menos eficiente). Pero, si esa no es nuestra situación actual, ¿cómo podemos ahorrar energía de forma sencilla desde este mismo momento? En Somos Triodos recogen algunos consejos prácticos:

1. Si dejamos los aparatos eléctricos en modo de espera (la lucecita roja de standby encendida) gastaremos al año 231 kWh, casi lo mismo que con un lavavajillas (246 kW) y más que con un ordenador (172 kWh), según datos del IDAE y Eurostat. 

2. Colocar bien el aparato que más gasta. 
La nevera, encendida las 24 horas, es el electrodoméstico con mayor consumo de energía. Para reducirla hasta en un 15 %, el Instituto Catalán de la Energía recomienda dejar espacio libre en su parte posterior, para que circule el aire, y situar el frigorífico en un lugar donde no le dé el sol directamente ni pueda alcanzarle el calor del horno. 

3. Lavar en frío ahorra el 90 %. 
Calentar el agua supone hasta un 90 % de la energía que utiliza una lavadora. De esta manera, utilizar programas de baja temperatura o lavado en frío disminuye de forma muy significativa el consumo. 

4. Lavavajillas siempre lleno. 
Asegurarse de que el lavavajillas está lleno es la condición básica para hacer un uso energéticamente eficiente de este electrodoméstico. Facilitará este hábito contar con un aparato de tamaño adaptado a nuestras necesidades. 

5. No abrir el horno mientras cocinamos. 
Hacerlo comporta perder como mínimo un 20 % de la energía acumulada en su interior, por lo que es aconsejable evitarlo mientras cocinamos a menos que sea imprescindible. Mejor mirar cómo va el guiso a través del cristal. 

6. Climatización, la mínima posible. 
La calefacción y el aire acondicionado suman el 16 % del gasto de energía en un hogar,lo que nos da una idea de la necesidad de optar por vestirnos de la forma más acorde a la época del año para reducir el gasto y su impacto medioambiental. 

7. Lámparas de ahorro: un 80 % menos de gasto en luz.
Es el porcentaje de ahorro que podemos conseguir cambiando bombillas tradicionales por otras de bajo consumo o tipo led. Aunque resulten más caras, suponen un ahorro importante en la factura de la luz. Otras medidas complementarias, como pintar techos y paredes con colores claros también nos permitirán reducir el uso de luz artificial. 

Se dice que la mejor energía es la que no se consume. Por ello, además de promover iniciativas de energías renovables, Triodos Bank financia empresas y organizaciones que trabajan en el ámbito del ahorro energético, como Isempa y SATT Ecoarquitectura. Hemos destacado algunas actuaciones domésticas a veces poco conocidas o no siempre puestas en práctica para disminuir el consumo de energía.