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martes, 8 de abril de 2014

Aceites base: Usos, propiedades y vida útil

Aceite de Aguacate: El aceite se obtiene de la pulpa de la fruta del aguacate. Es un aceite terapéutico rico en vitaminas A, B1, B2, Vitamina D, E, proteínas, lecitina y ácidos grasos. Aumenta la regeneración de los tejidos y mejora las propiedades elásticas de la piel. Es nutritivo, regenerante e hidratante. Ideal para pieles secas. Es muy recomendable para tratamientos corporales tales como anticelulíticos, reafirmantes, etc., ya que este aceite favorece la penetración de cualquier principio activo (en este caso los aceites esenciales, es el aceite de aguacate muy usado en geles cosméticos reafirmantes y para preparados de este tipo gracias a esta propiedad, y además es un aceite de rápida absorción. También como aceites base tenemos el aceite de almendras dulce, y el germen de trigo, pudiéndose mezclar.

Aceite de Almendras: Aceite suavizante e hidratante, proporciona elasticidad a la piel. Es idóneo como aceite base, mejora la apariencia y el estado general de la piel, especialmente en casos de sequedad, deshidratación o descamación. Sirve para todos tipos de pieles y en particular, pieles sensibles, frágiles y secas, ya que las nutre y cura. Está recomendado especialmente para los recién nacidos, los niños y los ancianos. El aceite de almendras dulces suaviza y repara la piel seca. Las almendras son una fuente de hidratación y perfectas para aportar nutrientes y ácido Linoleico. El aceite de almendras proporciona elasticidad a la piel, dejándola hidratada, nutrida y suave. Es muy utilizado en el tratamiento de masajes por sus propiedades emolientes y antiinflamatorias, y por su capacidad para suavizar la piel sin obstruir los poros. Lubrica y protege la piel desgastada o escamosa, y es muy adecuado para problemas de irritación y alergia ya que produce efectos calmantes. Previene y repara estrías y arrugas, y es óptimo para aplicar en pieles muy sensibles como la de los bebés. Restaura el cabello seco y quebradizo. Para uso corporal, se extiende mediante un masaje circular por todo el cuerpo. Se puede utilizar directamente sobre la piel seca, la piel húmeda tras la ducha o para un baño hidratante. A la vez, resulta un efectivo desmaquillante natural.

Aceite de Argán: El aceite es extraído de los frutos de un árbol de argán (Arganda Spinosa), que hoy en día solo existe en una determinada región entre Essaouira y Agadir, en el norte de África. El aceite de argán es el aceite más caro del mundo. Está compuesto hasta en un 80% de ácidos grasos esenciales (ácido linoleico 50 %, acido alfalinolénico 15 %, acido oleico 12 %, acido araquidónico 1 %, acido gammalinolénico 3 %) y contiene grandes cantidades de tocoferol (vitamina E), casi tres veces más que el aceite de oliva, y fitosteroles . Es muy apreciado por su efecto antiedad debido a la gran cantidad de antioxidantes y a sus poderes curativos. Además, tiene efectos antiséptico y fungicida. Los dermatólogos recomiendan el aceite de argán porque alivia las quemaduras del sol y para combatir enfermedades dermatológicas como la neurodermitis y la psoriasis. En la cosmetología moderna se aplica el aceite de argán en la piel por su efecto regenerativo

Aceite de Avellanas: Tiene propiedades astringentes, cicatrizantes y antiinflamatorias de los conductos sebáceos. De composición más bien grasa, es muy adecuado para las pieles envejecidas, escamosas y secas. Muy adecuado para mujeres embarazadas. Podemos utilizar este aceite para hidratar, suavizar y acondicionar la piel seca y también para todo tipo de piel. Es muy nutritivo, regenerante y más ligero que el aceite de almendras. Tiene propiedades reafirmantes, y es una buena opción para pieles secas y mixtas.

Aceite de Borago o Borraja: Obtenido de las semillas de Borago officinalis L., primera presión en frío. Muy rico en ácidos grasos insaturados, especialmente ácido gamma-linolénico (precursor de las prostaglandinas). Externamente se usa en dermatitis, ictiosis, psoriasis, sequedad y en tratamientos cosméticos para el antienvejecimiento.Inhibe el crecimiento bacteriano, promueve la producción de anticuerpos y ayuda a la construcción de las membranas celulares, en cuyo deterioro se cree que está el origen de eccemas, caída del cabello y piel seca. El aceite de borago reduce la inflamación y los picores, hidrata la piel y alivia las descamaciones.

Aceite de Cade: Líquido obtenido por destilación de la madera del Juniperus Oxicedrus L. (familia de las cupresáceas). Líquido espeso y homogéneo, de color negruzco y aroma empireumático. Contiene guayacol, etilguayacol, creosol y cadineno. Empleado en algunas enfermedades cutáneas (eczema, psoriasis, dermatitis seborreica,...) en forma de jabón o linimento, aunque actualmente su uso ha sido casi totalmente sustituido por la Brea de Hulla (Coal Tar). Puede causar reacciones de hipersensibilidad (irritación y erupciones de acné en la piel)

Aceite de Caléndula: Propiedades descongestivas, antiinflamatorias, cicatrizantes y tonificantes. Recomendado en las inflamaciones de la piel. El aceite de caléndula también es uno de los mejores y más populares remedios caseros para aliviar las quemaduras. Es fácil de elaborar, se trata de macerar un buen puñado de flores de caléndula por cada litro de aceite de oliva y ponerlo dentro de un recipiente hermético de cristal durante 40 días en un lugar cálido pero no soleado. Se aplica después del sol como si se tratara de un bálsamo

Aceite de Cáñamo: El aceite de cáñamo, el que se utiliza en cosmética, se obtiene por primera prensión en frío de los cogollos de la planta Cannabis Sativa. Cada vez más empresas de cosmética natural lo incluyen en sus formulaciones, pues sus propiedades son realmente efectivas para la belleza y la salud de la piel. Es el aceite más rico en ácidos grasos esenciales, del 51% al 62% de ácido Linoleico, del 19% al 25% de ácido Linoleico, del 19% al 25% de ácido linolénico, con porcentajes superiores al aceite de onagra o al sésamo y con un alto contenido en vitamina E incluso superior al de germen de trigo. Contiene también antioxidantes, sales minerales y vitaminas indispensables para mantener la piel sana. El cáñamo tiene propiedades hidratantes por lo que es ideal para la elaboración de emulsiones hidratantes corporales y mascarillas para el cabello. Por sus propiedades regeneradoras de la piel, combinado con aloe vera es ideal para después del afeitado, y como champú reconstituyente del cabello combinado con el karité. El aceite de cáñamo no contiene THC, la sustancia psicoactiva se encuentra en la resina de la marihuana por lo que no tiene efecto secundario. El aceite de cáñamo es un buen portador: un hidratante como ninguno, usado hace mucho tiempo. El aceite de cáñamo es el más rico en ácidos grasos esenciales, del 51% al 62% de ácido linoleico, del 19% al 25% de ácido linolénico, con porcentajes superiores al aceite de onagra o al sésamo y con un alto contenido en vitamina E, (y vitamina A) incluso superior al del germen de trigo. Contiene también antioxidantes, sales minerales y vitaminas indispensables para mantener la piel sana. El cáñamo tiene propiedades hidratantes, por lo que es ideal para la elaboración de emulsiones hidratantes corporales y mascarillas para el cabello El aceite de cáñamo es de los menos grasosos que hay, y se absorbe con facilidad y rapidez. También recomendado para pieles secas dañadas (psoriasis, eccemas...)

Aceite de Coco: Aceite de uso universal, se le atribuyen propiedades de filtro solar (insuficientes para pieles blancas). Se emplea como protector de cabellos oscuros. Solidifica a temperaturas relativamente altas. El aceite de coco contribuye principalmente a la formación de espuma en jabones. El porcentaje recomendado está entre 20 -30%. Si se excede el porcentaje máximo recomendado puede ser irritante a la piel. El aceite de coco es un aceite vegetal conocido también como mantequilla de coco, una sustancia grasa que contiene cerca del 90% de ácidos saturados extraídos mediante prensado de la pulpa o la carne de los cocos (Cocos nucifera), se emplea mucho en la industria de la cosmética (para elaboración de jabones y cremas). Se emplea fundamentalmente como hidratante(en forma de jabones) y actúa sobre la piel como una capa protectora ayudando a retener la humedad. Actúa como un aceite suave y sedoso muy recomendado para piel irritada e inflamada y también se recomienda para aquellas personas que tienen una piel sensitiva

Aceite de Girasol: Se emplea como aceite base universal y es específico para tratamientos relacionados con el sol o las quemaduras.

Aceite de Germen de Trigo: Contiene una buena proporción de vitamina E, por lo que se usa como aceite antienvejecimiento y antiarrugas. Especialmente indicado en tratamientos de contorno de ojos. Suele emplearse como parte de mezclas con otros aceites vegetales. El aceite de germen de trigo es una excelente fuente de ácidos grasos esenciales y de vitamina E natural. Debido a las propiedades antioxidantes de la vitamina E, protege la grasa de la piel de la acción de los radicales libres. Este aceite facial actúa como antiarrugas; es y tonificante gracias al poder revitalizante hidratante del aceite de germen de trigo y regenerador. Suaviza la piel hidratándola y dándole mayor elasticidad, con lo cual también previene la formación de estrías. Es muy recomendable en pieles grasas, con puntos negros y cutis con las llamadas manchas de la edad. Del mismo modo, por sus propiedades hidratantes, nutre y da vigor al cabello, a la vez que combate la caspa. Aplicar en forma de masaje circular antes de acostarse.

Aceite de Hipérico: Hipócrates recomendaba el hipérico como remedio antiinflamatorio y refrescante. Sebastián Kneipp recomendaba su aceite para aliviar contusiones, dolores artrósicos, neurálgicos y procesos dolorosos. Se obtiene macerando flores frescas en aceite de oliva. Si presionamos con fuerza la planta, ésta segrega un jugo de color rojizo que tiñe la piel de color azul violáceo debido a su aceite esencial. Se usa el aceite de hipérico como cicatrizante en casos de heridas abiertas, golpes, distensiones ligamentosas y equimosis. Indicado para pieles sensibles, irritadas y normales, muy recomendado para personas con tendencias a depresiones, debilidad general y nerviosismo. Aplicar después de la ducha o el baño, dando un suave masaje sobre la piel húmeda. Debido a sus propiedades equilibrantes y calmantes, es aconsejable aplicarlo en todo el cuerpo justo antes de un baño caliente. Es un aceite curativo. Trata quemaduras solares, fortalece los nervios y equilibra la debilidad psíquica

Aceite de hueso de albaricoque: El aceite de hueso de albaricoque es un aceite ligero y de rápida absorción. Le ayudará a proteger y a suavizar la piel del cuerpo y las el aceite de albaricoque manos. Recomendado para todo tipo de piel, se conoce por su efecto anti-edad. El aceite de albaricoque es emoliente y nutriente, perfectamente adaptado a los masajes para revitalizar las pieles átonas y fatigadas. Para piel sensible y envejecida prematuramente Alto en contenido de ácidos oleico y Linoleico. Especialmente bueno para piel madura, sensible, y piel inflamada o reseca. Para el cuidado de la piel, cutis, cuerpo y manos: Usar después del baño o ducha, en el agua del baño, después del depilado o rasurado, como base de maquillaje, después de la mascarilla, por la noche antes de acostarse con la piel limpia. Para el cuidado del cabello: Con la ayuda de un algodón, aplicar generosamente el aceite en las raíces y por todo el cuero cabelludo, dando ligeros toque para que penetre mejor. Dar un suave masaje con los dedos. Envolver la cabeza con un plástico o toalla, dejar actuar 2 -3 horas. Posteriormente lavar con el champú habitual. Para mayor efectividad, calentar el aceite levemente con las manos

Aceite de Jojoba: Es un aceite que no enrancia, muy adecuado para tratamientos cosméticos de alto nivel o para la elaboración de perfumes naturales sin alcohol. Excelente para pieles secas o envejecidas y para prevenir las puntas abiertas en los cabellos Aceite inodoro y muy viscoso y espeso. Es considerado como el mejor aceite para cualquier tipo de epidermis. Regenera y regula la humedad de las pieles secas y depura las pieles grasas. Estimula la circulación cutánea y da luminosidad y elasticidad a la epidermis. Es particularmente indicado para la prevención de las arrugas y en los casos de eczemas y soriasis. Rico en vitaminas E y F y minerales, es adecuado para todo el cuerpo, manos y cara, es especial para pieles sensibles con una tendencia alérgica a los perfumes. Excelente para problemas del cuero cabelludo. Es muy efectivo contra la seborrea infantil. Por sus características, regula la oxidación de los radicales libres y previene y trata las arrugas. Revitaliza y devuelve al tejido su resistencia. Es un buen protector de las radiaciones solares. Utilizado en la piel, este aceite tiene propiedades emolientes, anti-inflamatorias y anti-ultravioletas, regularizando la producción epidérmica y creando una película no grasa que preserva la hidratación natural de la piel contra las agresiones del frío y de la sequía. Contiene anti-inflamatorios, lo que lo hace bueno para la artritis y reumatismo. El aceite de jojoba no es propiamente un aceite, aunque se le llama aceite porque tiene consistencia líquida, ya que carece de ácidos grasos, pero en cambio es rico en ceramidas vegetales, un 96%, similares a las nuestras (se le llama aceite porque tiene esa consistencia líquida). No deja brillos, ni rojeces ni descamaciones, la piel lo absorbe muy bien, la sensación de grasa inicial desaparece en seguida, si la piel es grasa: regula el sebo, si es seca: la hidrata, es un buen humectante, es perfecta tanto para pieles mixtas, secas o grasas, aporta la hidratación necesaria para cada tipo de piel. Ni engrasa ni reseca. Indicado por sus cualidades humectantes contra puntos negros, espinillas barros, sarpullidos. Por sus características, regula la oxidación de los radicales libres, previene y trata las arrugas. Tiene efectos emolientes, suavizantes y descongestionantes, muy indicado en piel seca, irritada y/o con cuperosis. Revitaliza y devuelve al tejido su resistencia. Protege eficazmente de las radiaciones solares y minimiza las alergias lumínicas. Esta acción específica se potencia en asociación con el aceite de Sésamo. Excelente como vehículo natural de los aceites esenciales. El aceite de jojoba es un excelente hidratante facial. Aplicado por la noche, tras limpiar el cutis, mantiene la piel hidratada durante toda la noche. Aumenta la elasticidad de la piel y previene la aparición y crecimiento de las estrías, por lo que es muy adecuado durante el embarazo. Para los cutis secos, el aceite de jojoba desempeña un papel importante al dejar la piel suave y humedecida. En personas con pieles grasas y problemas de espinillas, regula la secreción de sebo. El aceite de jojoba es muy eficaz en los cabellos quebradizos y castigados, ya que los nutre e hidrata. También es muy utilizado para dar brillo al pelo y reducir volumen, a la vez que facilita su peinado. El aceite de jojoba se utiliza como desmaquillante, aplicando con un algodón, eliminando restos de suciedad y nutriendo la piel. Es una ideal loción para después del afeitado o la depilación, aplicando agua y aceite a partes iguales. Pulverizado en el baño, compensa los efectos de desecación en la piel que produce el agua del grifo.

Manteca de Cacao: Es una grasa extraida del haba del cacao tostado. Tene propiedades antioxidantes, hidratantes y emolientes. Además contiene un alto contenido en vitamina E, polifenoles, antioxidantes que frenan el envejecimiento de la piel. La manteca de cacao forma una película protectora en la piel que la protege por lo que es indicada para suavizarla e hidratarla, como antiestrías, .

Manteca de Karité: El árbol del karité suele crecer salvaje en la sabana africana. Generoso y sagrado, este árbol nutre y cura al pueblo gracias al trabajo de las mujeres que explotan sus numerosas riquezas. Procedente de la medicina africana tradicional, la manteca de karité tiene propiedades cosmetológicas excepcionales para la belleza de la piel y del pelo, hoy día reconocidas: hidrata, suaviza y protege los tejidos celulares gracias a su composición muy rica en insaponificables y de vitaminas. La manteca de karité es una grasa extraída de la nuez que produce el árbol del mismo nombre, que crece de forma espontánea en la sabana de África central y occidental donde, tradicionalmente, ha constituido una de las principales grasas de la dieta de las tribus de la zona. La manteca, que se obtiene de la maceración del fruto, ha sido durante mucho tiempo el único cosmético de las mujeres africanas, que lo viene utilizando como poderoso hidratante nutritivo, para evitar la descamación de la piel, así como para cuidar y proteger los cabellos secos y estropeados. La manteca de karité destaca por su intenso y duradero poder hidratante en rostro y cuerpo. Mejora la elasticidad de la piel por sus propiedades nutritivas y alto contenido en vitamina F, componente vital de las membranas celulares. La carencia de esta vitamina se advierte por el enrojecimiento de la piel, su descamación y por la sequedad en uñas y cabello. Posee un importante efecto antiestrías y antiarrugas cuyo efecto se advierte en pocas semanas. Su uso continuado garantiza los efectos preventivos en el envejecimiento de la piel. Muy bien tolerada por aquellos con tendencias a reacciones alérgicas, y puede ser usada en puntos donde la piel es muy sensible, como son las membranas mucosas y alrededor de los ojos. Desodorizada y de larga duración. El uso del karité como protector solar, antes y después del bronceado es equivalente a una máxima protección solar, pero como no tiene filtros sintéticos solares -los que dan numeración a un cosmético solar tradicional-, no podemos ponerle un número de protección, pero funciona exactamente igual que la crema sintética más protectora que podáis adquirir con una gran ventaja; al aplicarnos la manteca de karité conseguiremos una piel bronceada que se mantendrá durante largo tiempo. Para aplicarte el karité puro lo tendrás que derretir, se vuelve líquido a temperatura corporal, por lo que solo tendrás que ponértelo en la palma de la mano antes de aplicarlo. No es comedogénico (no produce granitos) por lo que se puede usar cuando exista acné o para las pieles grasas.

Aceite de Linaza: El aceite de linaza es rico en ácidos grasos esenciales (omega 3). Su uso alimenticio está prohibido en Francia. El aceite virgen de linaza es excelente para los masajes.

Aceite de monoi de Tahití: El monoi de Tahití reproduce el manto hidro-lipídico natural de la piel. Su alta concentración en ingredientes activos hidratantes, nutritivos y suavizantes, lo hacen un ideal tratamiento para la piel seca y con escamas. Vuelve más elástica la piel y tiene una gran capacidad para retener la humedad, evitando que la piel y los labios queden secos y deshidratados. La hidratación de las capas superficiales de la piel es progresiva y duradera. Su efecto permanece entre cuatro y seis horas después de la aplicación. Aplicado como mascarilla sobre el cabello, el aceite envuelve las fibras capilares y evita que se rompan o se sequen. Tiene efecto reparador en los cabellos deshidratados, dejándolos brillantes, suaves y fáciles de peinar. En la playa, se aplica sobre el cabello como protección frente a los daños producidos por el sol, el mar y el viento. Como aceite solar tiene propiedades calmantes y refrescantes, prolonga el bronceado y deja sensación de bienestar. También es un excelente aceite para masajes por sus magníficas propiedades relajantes.

Aceite de Oliva: Como ya hemos comentado el ingrediente básico de los  jabones cosméticos es el aceite de oliva. Su proporción en la receta puede llegar hasta el 100 % (Jabón de Castilla) y desde luego va en gustos, pero los jabones con proporción alta de aceite de oliva resultan emolientes, nutritivos, ricos en vitaminas y antioxidantes. Contiene vitaminas A, D y K y además, se diferencia de otros aceites por tener una mayor proporción de vitamina E, cuya función más importante es actuar como sustancia antioxidante y combatir la formación de radicales libres, máximos responsables del envejecimiento. Sus propiedades cosméticas son numerosas. El aceite de oliva es una fuente muy rica en ácidos grasos esenciales que contribuyen a restaurar los niveles naturales de humedad de la piel. También tiene propiedades suavizantes, relajantes y tonificantes. Es una pieza clave en nuestra dieta mediterránea por sus propiedades terapéuticas y nutritivas. El "oro líquido" es un ingrediente clave dentro del mundo de la belleza y la cosmética por sus innumerables propiedades hidratantes y antioxidantes. Hoy en día, el aceite de oliva se utiliza con fines cosméticos en infinidad de mascarillas capilares, en cremas hidratantes, exfoliantes. Podemos decir, que el aceite de oliva, es toda una fuente natural de beneficios muy próxima a nuestros hábitos y a nuestra cultura. El aceite de oliva tiene innumerables propiedades cosméticas, entre las que destacamos:
- Restaura los niveles de humedad de la piel, ya que el aceite de oliva posee grandes dosis de ácidos grasos esenciales.
- Reconstruye las membranas celulares de la piel, gracias a la acción del ácido oleico.
- Se utiliza como emoliente corporal para realizar masajes.
- Tonifica la epidermis y le da firmeza
- Protección de la piel contra agentes ambientales externos

Aceite de Onagra: También conocido como aceite de prímula, es obtenido por expresión de las semillas de Oenothera biennis L. Uno de los mejores aceites para tratamientos anti-envejecimiento de la piel. Muy empleado en dietética por su alto contenido en ácidos grasos esenciales de importancia clave en procesos metabólicos del organismo vitales. La onagra, prímula o hierba del asno (Oenothera biennis) es una planta bianual originaria del norte de América y extendida en la actualidad por toda Europa. El aceite de onagra, obtenido por presión en frío de sus semillas, es muy rico en ácidos grasos esenciales poliinsaturados, especialmente Linoleico y gamma-linolénico que, por regular el metabolismo general, desempeñan un papel muy importante en el organismo y son precursores de diversos mediadores celulares e intercelulares (leucotrienos, prostaglandinas y tromboxanos) indispensables para la estabilidad de las membranas de las células del organismo, el desarrollo del sistema nervioso, el equilibrio del sistema hormonal y la regulación de los procesos de coagulación sanguínea. Parece que las personas con eccema presentan una deficiencia de ácidos grasos esenciales o un defecto en la enzima dependiente del cinc implicada en el metabolismo de los mismos, lo que produce una síntesis menor de las prostaglandinas antiinflamatorias. El tratamiento con aceite de onagra regulariza las anomalías de los AGE y alivia los síntomas del eccema. Las dosis terapéuticas son normalmente 3 o 4 gramos diarios durante un mes, reduciéndose después a 1 gramo diario. Normaliza la piel, lo que es útil en casos de dermatitis atópica, uñas quebradizas y problemas capilares. Ayuda a mantener la tersura y suavidad natural de una piel joven. Favorece la regeneración y el crecimiento celular, por lo que es usado por sus propiedades de antienvejecimiento de los tejidos epidérmicos, revitalizando las células envejecidas y dando mayor vitalidad y elasticidad a la piel. Cosmética infantil: usado para el tratamiento de la dermatitis atópica, afección relativamente frecuente en pediatría, donde la aplicación tópica de ácidos grasos esenciales normaliza la pérdida de agua transepidérmica y mejora el estado general de la piel. La importancia del aceite de onagra radica en su rica composición, con índices muy elevados de ácido Linoleico y ácido gamma-linolénico (GLA), dos ácidos grasos esenciales de la serie omega 6. Los ácidos grasos esenciales son precursores de moléculas reguladoras como las prostaglandinas y cumplen toda una serie de funciones muy importantes a nivel hormonal, inmunitario y cardiovascular entre otros

Aceite de Neem: El árbol Neem ha sido conocido como el árbol maravilla durante siglos en la India. Hoy se ha tornado importante en el contexto global porque ofrece respuestas a las mayores preocupaciones que encara la humanidad. El Neem es una respuesta para muchas enfermedades incurables. Tradicionalmente los productos derivados del Neem han sido usados en contra irritaciones de la piel, fiebre, heridas, ictericia, lepra, enfermedades de la piel en general, úlceras estomacales, varicela, etc. Las investigaciones modernas también confirman el poder curativo del Neem en un sinnúmero de enfermedades lo cual nos indica que el uso del Neem en el futuro para fines medicinales será cada vez más aprovechado. Un gran número de medicamentos, cosméticos y otros artículos de belleza y farmacéuticos basan sus formulas en los derivados del Neem debido a sus propiedades únicas. El aceite obtenido de la molienda en frío de las semillas de Neem, es una gran ayuda en los problemas de la piel, un poderoso anti- inflamatorio y de sabor amargo. Tiene un gran espectro de acción y altamente medicinal por naturaleza.

Aceite de Palma: El Aceite de palma se trata de un aceite de origen vegetal obtenida del mesocarpio de la fruta de la palma Elaeis ( E. guineensis ), este aceite es considerado como el segundo más ampliamente producido sólo superado por el aceite de soja. El fruto de la palma es ligeramente rojo y este es el color que tiene el aceite embotellado sin refinar. El aceite crudo de palma es una rica fuente de vitamina A y posee cantidades de vitamina E.

Aceite de Ricino: El aceite de ricino se obtiene a partir de la planta Ricinus communis, estos contienen aproximadamente un 40 - 50 % del aceite. El aceite a su vez contiene el 70 - 77 % triglicéridos del ácido ricinoleico. En contra de las propias semillas no es tóxico. En cuanto a las características de su fruto ovoide, hay que destacar su peculiar color rojo y la cubierta de espinas que lo envuelve a modo de cápsula y sirve de protección a las semillas, las cuales son de un rojo pardo brillante salpicado con manchas de diversas formas. Hay que poner atención con este arbusto puesto que las semillas del ricino son altamente tóxicas si se ingieren. Pero las semillas del ricino también contienen elementos muy beneficiosos, como su alto porcentaje en vitamina E. Al margen de su empleo de sus hojas dentro de la ornamentación floral y de su uso 'mágico' para eliminar el mal de ojo, el ricino ocupa un papel muy importante dentro de la industria farmacéutica y cosmética. Son numerosos los productos de embellecimiento personal existentes en el mercado que contienen el famoso aceite de ricino. Desde champús que buscan el brillo y la vitalidad del cabello hasta el imprescindible rímel, pasando por cremas para el cuidado de los pies El aceite de ricino es usado como sobreengrasante ya que tiene propiedades humectantes. Atrae humedad a la piel y la retiene. Se usa en combinación con otros aceites vegetales para producir una barra dura de Jabón

Aceite de Rosa Mosqueta: La Rosa Mosqueta (Rosa off. rubiginosa linee) es un arbusto que crece en la Patagonia tanto Argentina como Chilena, en una zona libre de contaminantes.
Extraído por expresión en frío de los escaramujos de la Rosa rubiginosa L. El aceite contiene un 0,5 % de vitamina E para estabilizarlo. Este es un aceite vegetal muy apreciado que suele diluirse y adulterarse con otros de composición parecida y mucho más baratos (sésamo por ejemplo) para bajar su precio. Por sus excelentes propiedades regeneradoras (comprobadas clínicamente), es uno de los aceites vegetales más usados en cosmética para todo tipo de tratamientos antienvejecimiento, antiarrugas y antiestrías. También elimina las manchas cutáneas en tratamientos a largo plazo. El aceite puro de Rosa Mosqueta, contiene principalmente ácidos grasos del tipo: Linoleico, linoleico, oleico, palmítico; los cuales son muy importantes para la actividad cutánea, pero el compuesto más importante es la tretinoína (ácido trans-retinoico) en cantidades pequeñas (menores que 0,1% en peso), que es el principal responsable de las acciones benéficas sobre la piel, habiendo sido esto probado con estricto rigor científico. regenerador de la piel por excelencia
- Retrasa el envejecimiento cutáneo
- Para cicatrices, también las de quemaduras, recupera y regenera el tejido cutáneo (usar dos veces al día como mínimo).
- Para estrías.
-Antiarrugas, atenúa las líneas de expresión, muchas de las arrugas que tenemos son por culpa de la deshidratación y los cosméticos que nos aplicamos, ya que contienen siliconas y parafinas que restan hidratación a la piel....
- 2 de sus principales ácidos grasos poliinsaturados, el linoleico y el linolénico, son generadores naturales de colágeno
- Perfecto para hidratar nuestras manos, y prevenir su envejecimiento
- Elimina marcas de varicela
- También para después de la depilación (mezclar con crema hidratante de aloe vera)
- Aporta flexibilidad a la piel, le da suavidad y luminosidad
- Tratamiento conjunto para eliminación de manchas cutáneas, redistribuye la pigmentación
- Al ser un humectante natural de la piel, es perfecto para prevenir la sequedad de zonas propensas como. talones, codos, rodillas...
- Previene y corrige el foto envejecimiento de la piel
- Borra manchas de varices
- También perfecto para casos de deshidratación ambiental de la piel, como después de una exposición solar, o después de un día frío o seco.
- No usar en pieles grasa o con acné, pues provoca efecto rebote.
- No usar antes de la exposición solar.

Aceite de Semillas de Uva: Las semillas de la uva contienen del 15% al 20% de un aceite parecido en su composición al aceite de sésamo y que se emplea en alimentación. Este aceite contiene de un 0.5% a un 1% de insaponificables (fitoesteroles) y triglicéridos (ácidos Palmítico, Esteárico, Oleico y Linoleico) El aceite de semilla de uva se obtiene mediante expresión en frío de la semilla de Vitis vinífera.
Propiedades cosméticas:
Los ácidos grasos esenciales están compuestos por dos ácidos grasos: el ácido linoléico y el ácido linolénico. El cuerpo humano no es capaz de sintetizar los ácidos grasos esenciales por lo que debe obtenerlos del exterior. Estos ácidos son imprescindibles para poder sintetizar los lípidos de los tejidos, desempeñan un papel importante en la regulación de los niveles de colesterol, y son precursores de prostaglandinas. La aplicación de estos ácidos dota a la de flexibilidad y de un aspecto más joven.

Aceite de Sésamo: El aceite de sésamo es un aceite vegetal derivado de las semillas de sésamo (llamadas ajonjolí), tiene un aroma distintivo y su sabor recuerda a las semillas de que procede. El aceite prensado en frío del sésamo no tiene el sabor del aceite chino del sésamo, debido a que se produce directamente de las semillas no tostadas crudas de las semillas de sésamo. Del prensado en frío de las semillas se extrae un aceite de color amarillo claro y de aroma característico con un rendimiento alto, entre el 45% y 50%. Aceite no secante que soporta altas temperaturas y es estable entre seis meses y un año. Aceite muy rico por su alto contenido de vitamina F. Con olor delicado es particularmente aconsejado para la cura de eczemas y de la soriasis. Es ideal para dar masajes ya que nutre y revitaliza la piel y el cabello. Revitaliza la piel y se aplica en los tratamientos contra la flacidez. Muy útil en forma de mascarilla para el cabello cuando hay mucha sequedad o costras en el cuero cabelludo. Últimamente se está valorando mucho su eficacia como filtro solar ante las radiaciones UVB. Si además añadimos que favorece el bronceado natural y que hidrata la piel, ya tenemos la clave de su éxito cuando llega el verano. La medicina Ayurveda lo utiliza muchísimo, ya que calienta, nutre el organismo y tranquiliza el sistema nervioso. Lo utilizan mucho como aceite de masaje y la verdad es que si además el aceite está tibiecito la experiencia es única. Para los pies fríos. Es curioso como masajear un par de minutos al día los pies con unas gotitas de este aceite nos ayuda a tenerlos calientes casi todo el día. Ideal para las grietas en manos y pies, sobre todo aquellas que relacionamos con la llegada del frío. A nivel externo también se usa mucho para dolencias reumáticas. El aceite de sésamo contiene fosfolípidos y lecitina y esto es vital para el pensamiento y la memoria ya que si el cerebro de una persona sana tiene entre un 20 a 25 % de fosfolípidos el de una persona con alguna enfermedad mental apenas suele llegar al 10 %. Algunos investigadores afirman que dichas grasas son de gran importancia para que nuestro cuerpo produzca la cantidad de hormonas de la juventud necesarias. Este aporte en lecitina y ácidos grasos poliinsaturados es muy interesante para luchar contra el colesterol. Su aporte de Magnesio es un factor añadido al fortalecimiento del sistema nervioso. Algunos autores afirman que ayuda a recuperar el ánimo en personas deprimidas o muy cansadas mentalmente. Alivia el dolor de oídos, sobre todo cuando tenemos la sensación de frío. Añadiremos un par de gotitas tibias en cada oído. Si es un caso agudo mejor consultar al médico o especialista Obtenido por la expresión de las semillas del Sesamum indicum L., y posteriormente refinado para evitar su enranciamiento. Es un aceite de uso universal de excelentes propiedades para el masaje. La relación entre su composición, propiedades y precio le hace mucho más ventajoso que el conocidísimo aceite de almendras dulces. Tiene reconocidas propiedades como filtro solar (insuficiente en pieles blancas).

Aceite de Zanahoria: El macerado de zanahoria produce un aceite muy concentrado en caroteno. El organismo va sintetizar estas moléculas y a fabricar la vitamina A necesaria para un tinte brillante y para una protección eficaz de la piel. Aceite de excelente calidad con gran capacidad de hidratación y rico en Beta caroteno y vitaminas del tipo B, C, D y E. Todo ello hace que sea un aceite ideal para pieles secas y desnutridas Mejora el estado de la piel y la vigoriza. Frena el desarrollo de las arrugas por su acción formativas de las células de la epidermis. Previene el envejecimiento cutáneo, regula las secreciones sebáceas y protege la piel. Te ayudará a broncearte. Se añade sólo en un 10% a los otros aceites, ya que puede teñir transitoriamente la piel. Tiene un fuerte contenido en beta caroteno (pro vitamina A) transformada por el organismo en vitamina A, activa en el crecimiento, la visión, las defensas inmunitarias, el envejecimiento y las arrugas. Es tonificante y protege de las agresiones ambientales. También facilita la cicatrización de los tejidos. Rico en vitamina A. Sus fibras muy abundantes están formadas por pectina (soluble) y celulosa (insoluble) Oleo macerado de la raíz de Daucus carota, de fuerte color naranja-rojizo, se emplea como potenciador del bronceado y como aceite regenerador. Suele mezclarse con otros aceites vegetales. Muy rico en vitamina E. PRECAUCIÓN: Si se pone demasiada cantidad y la piel no lo absorbe suficientemente bien y puede manchar la ropa.

Vida útil de los aceites

La vida útil de los aceites se puede extender si se añaden antioxidantes como la vitamina E. Si se almacenan a temperatura ambiente, se recomienda que sea entre 18 y 28 º C, cuanto más fresco, mejor. Se puede extender la vida útil de los aceites si se refrigeran o congelan en recipientes pequeños. Dejar menos espacio con aire dentro del recipiente, significa alargar la vida del aceite. La siguiente lista es un promedio:

ACEITE DE HUESO DE ALBARICOQUE: 6 meses a un año*.
ACEITE DE AGUACATE O PALTA: Aprox. 1 año*.
ACEITE DE BABASSU: 6 a 9 meses*
ACEITE DE CALENDULA: 6 meses a 1 año, dependiendo en que aceite se haga la infusión.
ACEITE DE CANOLA: 6 meses a 1 año*.
ACEITE DE CASTOR O RICINO: Aprox. 1 año*.
MANTECA DE CACAO: 1 año o más*.
ACEITE DE COCO: 1 año o más*.
ACEITE DE MAIZ: 6 meses a 1 año*.
ACEITE DE EMU: 1 año a temperatura ambiente, 3 años o más, congelado.
ACEITE DE SEMILLAS DE UVA: 3 meses a 1 año*.
ACEITE DE Cáñamo: 3 meses refrigerado, 9 meses, congelado.
ACEITE DE JOJOBA: Indefinido. La jojoba no es un aceite es una cera liquida.
ACEITE DE OLIVA: 2 años*.
ACEITE DE PALMA: Aprox. 1 año*.
ACEITE DE CACAHUATE: 6 meses a 1 año*.
MANTECA DE KARITE (SHEA): 1 año, más si se refrigera.
ACEITE DE SOJA: 3 meses a 1 año*.
ACEITE DE GIRASOL: 3 meses a 1 año*.
ACEITE DE ALMENDRAS DULCES: 6 meses a 1 año*.
ACEITE DE GERMEN DE TRIGO: Aprox. 6 meses*.

*SI SE MANTIENE EN UN LUGAR FRESCO

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